La iglesia evangélica “Cita con la Vida” y su productora audiovisual recibieron casi 300 mil dólares del INCAA. En La Derecha Fest se pronunciaron contra el Estado, pero sus producciones cinematográficas fueron financiadas con recursos públicos durante casi una década.
En La Derecha Fest, la pastora Evelin Barroso —líder de Cita con la Vida, una de las iglesias evangélicas más grandes de Córdoba— se proclamó seguidora del ideario libertario y expresó su respaldo a Javier Milei. Desde el escenario, denunció el “papá Estado” y defendió el neoliberalismo.
El detalle que no mencionó: su productora audiovisual lleva años financiando sus películas con dinero público. Entre 2016 y 2024 con los gobiernos de Mauricio Macri y Alberto Fernández, recibió casi 300 mil dólares en subsidios del INCAA, el mismo organismo estatal que sus discursos demonizan.

La lista es extensa:
- La noche que luché contra Dios (2023-2024) obtuvo 73.284 dólares en subsidios. Con tres pagos de $4,1 millones y una transferencia final de $8 millones para salarios, llegó a 3.409 espectadores y recaudó apenas 7.626 dólares.
- Yo traidor (2022) recibió 28.647 dólares, con 4.999 espectadores y 8.883 dólares de recaudación.
- Soldado solo conocido por Dios (2016-2019) fue la producción más costosa: 184.600 dólares del INCAA para producción, distribución y exhibición, logrando así un mejor desempeño comercial.
El mismo escenario libertario también recibió al cineasta Diego Recalde, que atacó a la izquierda y al “papá Estado”. Sin embargo, en 2015 él mismo recibió más de 200 mil dólares del INCAA para Tenemos un problema, Ernesto, una comedia sobre un hombre que amanece sin pene, que luego le permitió filmar tres secuelas inspiradas en el Dr. Tangalanga.

El contraste no puede ser más evidente: mientras en público se predica contra el Estado, en privado se acude a él para sostener proyectos culturales y políticos. Un discurso de “independencia” financiado, irónicamente, por el erario público.