El ataque policial contra un vendedor expuso la cara más cruel de la gestión porteña: quitarle las muletas a un hombre que apenas sobrevive vendiendo en la calle y tirarlo al piso es la postal de una política que criminaliza la pobreza.
David, un hombre que sobrevive vendiendo pañuelos en la calle, fue víctima de un violento accionar policial en pleno Puerto Madero. Las imágenes, captadas por un celular y difundidas en las últimas horas, provocaron una ola de repudio en redes y medios de comunicación.
El registro, emitido por C5N, mostró cómo un agente de la Policía de la Ciudad le quitó las muletas a David y, ante sus reclamos y la advertencia de que sería denunciado, lo empujó al piso sin ningún tipo de consideración.
El hecho se enmarca en un clima de creciente violencia institucional en la Ciudad de Buenos Aires. Por disposición del jefe de Gobierno, Jorge Macri, las fuerzas de seguridad desplegaron un operativo de “limpieza” que apunta contra las personas en situación de calle y los trabajadores informales.
La Policía le saca las muletas y empuja a un vendedor ambulante discapacitado. Te sacan la pensión, Karina Milei te roba los medicamentos y cuando salís a trabajar te hacen esto. El sadismo con los discapacitados es absolutopic.twitter.com/0Zz2nqpNqi
— Arrepentidos de Milei (@ArrepentidosLLA) August 25, 2025
En las últimas semanas, se multiplicaron las denuncias por prácticas similares: quitarle colchones y frazadas a quienes duermen en la vía pública, confiscar productos de vendedores ambulantes —como medialunas, café con leche o ropa— y hasta sancionar a quienes buscan alimentos o abrigo en los contenedores de basura.
El caso de David se convirtió en símbolo de un accionar que muchos califican de inhumano y que refleja la política de hostigamiento hacia los sectores más vulnerables de la Ciudad.