La confianza del consumidor cayó un 13,9% en agosto y está en su nivel más bajo

Un informe del Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella, elaborado por Poliarquía Consultores, señalo que la confianza de los consumidores argentinos alcanzó el 39,94%, lo que representa una caída del 13,87% en agosto. 

La confianza del consumidor argentino se desplomó un 13,9% en agosto, alcanzando el nivel más bajo desde septiembre de 2024, según el último informe del Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella, elaborado por Poliarquía Consultores.

El índice se ubicó en 39,94 puntos, lo que además representa una caída interanual del 3,6% respecto de agosto del año pasado. La baja golpeó con más fuerza a los hogares de menores ingresos, donde retrocedió un 18,3%, mientras que entre los hogares de mayores ingresos la caída fue del 10,3%.

Por componentes, todos los subíndices mostraron retrocesos significativos:

  • Situación Personal: -12,9%
  • Situación Macroeconómica: -13,7%
  • Bienes Durables e Inmuebles: -15,2%

En cuanto a las percepciones temporales, las Condiciones Presentes cayeron un 14,9% mensual, mientras que las Expectativas Futuras retrocedieron un 13,1% respecto a julio y un 16,4% frente al mismo mes de 2024.

Consumo en crisis: 8 de cada 10 argentinos cambiaron sus hábitos

La recesión profundiza el deterioro del consumo. Un relevamiento de Management & Fit reveló que 8 de cada 10 argentinos modificaron sus hábitos de compra debido a la crisis económica. Entre los principales ajustes se destacan la reducción en indumentaria y calzado, la disminución del consumo de carne y la sustitución de primeras marcas por segundas opciones más económicas.

El estudio también señala que el 46,3% de los hogares no logra cubrir sus gastos mensuales: un 29,6% enfrenta “algunas dificultades” y un 16,7% reconoce “grandes dificultades” para sostenerse económicamente.

El costo de vida en alza

A la par del deterioro en la confianza, los datos oficiales del INDEC muestran que en julio una familia tipo de cuatro integrantes necesitó $1.149.352,91 para no caer en la pobreza, mientras que para no ser indigente requirió $515.405.

En tanto, un adulto necesitó $166.798 para no ser indigente y $371.959 para no ser pobre.

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