Una condena en Estados Unidos volvió a poner en foco los nexos entre el diputado nacional José Luis Espert y el empresario argentino Federico “Fred” Machado, acusado de participar en una red internacional de narcotráfico y lavado de dinero.
La sentencia de 16 años contra la socia comercial de Machado en Texas destapó una trama que, según la justicia norteamericana, movió hasta 550 millones de dólares mediante operaciones con aeronaves y esquemas financieros fraudulentos. En ese circuito aparece el nombre de Machado, detenido en Argentina y a la espera de extradición, señalado como aportante clave a la campaña presidencial de Espert en 2019.
De acuerdo con testimonios y registros de vuelos, el empresario habría puesto a disposición un avión privado y una camioneta blindada para uso del candidato. Estos servicios, que debieron ser declarados como aportes de campaña, nunca aparecieron en los informes oficiales de financiamiento. Mensajes de operadores políticos posteriores a su detención lo identifican incluso como “el principal aportante” de esa candidatura.
Mientras la justicia estadounidense avanza con condenas firmes, en Argentina el proceso de extradición de Machado se demora y las investigaciones sobre el origen de los fondos y su destino en la política local permanecen sin resolución. Espert, hoy aliado de Javier Milei, evita dar explicaciones públicas sobre su vínculo con el empresario, pese a la magnitud de las acusaciones.
El caso exhibe las falencias de los controles sobre el financiamiento electoral y la fragilidad del sistema político frente a redes criminales internacionales que encuentran canales para incidir en campañas y candidaturas.