Los gobernadores denuncian un “destrato” de la Casa Rosada y advierten que “sigue paralizada y sin escuchar”. 

Tras la derrota electoral, el gobierno de Milei propuso una “mesa de diálogo” no obstante varios gobernadores advirtieron que nunca recibieron una convocatoria oficial y cuestionaron la seriedad de la propuesta.

Lejos de encaminar un acercamiento, la convocatoria presidencial a una “mesa de diálogo” con las provincias abrió un nuevo frente de conflicto. Carlos Sadir (Jujuy) y Gustavo Sáenz (Salta) denunciaron “destrato” de parte del Gobierno nacional, mientras que Maximiliano Pullaro (Santa Fe) afirmó que la administración de Javier Milei “sigue paralizada y sin escuchar”.

El malestar se disparó luego de que Milei, tras la derrota electoral en la provincia de Buenos Aires, anunciara la creación de dos nuevas instancias políticas: una mesa nacional con los principales funcionarios del Ejecutivo y otra de diálogo federal con los mandatarios provinciales. Sin embargo, varios gobernadores advirtieron que nunca recibieron una convocatoria oficial y cuestionaron la seriedad de la propuesta.

Sadir expresó que la iniciativa “está teñida por la elección de octubre” y recordó que, en los intentos de negociación previos, “lo acordado nunca se cumplió”. “Hasta acá, lo único que hay es información de los medios. En algún punto hay siempre un destrato”, sentenció.

En la misma línea, Sáenz señaló que solo conoció la iniciativa por un comunicado de vocería presidencial y se mostró escéptico: “El presidente decía que no se podía construir una Argentina distinta con los mismos de siempre. Y ahora propone dialogar con los mismos de siempre. No sé qué se puede construir desde ahí”. El gobernador salteño también reclamó por obras prometidas y nunca iniciadas, y advirtió que en el Gobierno “hizo falta un bañito de humildad”.

Por su parte, Pullaro sumó críticas desde Santa Fe: “El Gobierno sigue sin escuchar, paralizado. Hay que dejar atrás el pasado lleno de fracasos y enfrentar los graves problemas del presente, porque en las casas de nuestra gente todo apremia”.

Mientras tanto, desde Balcarce 50 intentaron bajar el tono y aseguraron que la mesa política bonaerense “se ampliará en virtud de la representatividad”. Milei, además, descartó cambios en el Gabinete pero confirmó que él mismo, junto a Karina Milei, Guillermo Francos, Patricia Bullrich, Santiago Caputo, Martín Menem y Manuel Adorni, conducirán la mesa nacional, mientras que la Jefatura de Gabinete deberá convocar a la prometida mesa de diálogo con los gobernadores.

El resultado, por ahora, es un escenario de tensión creciente y desconfianza mutua, donde las provincias reclaman señales concretas y la Casa Rosada insiste en mantener el control político de la agenda.

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