Con la nafta premium superando los $1.600 y sin obligación de avisar aumentos, Milei le entrega a las petroleras un cheque en blanco mientras el bolsillo de los argentinos no da más.
Este lunes arrancó con sorpresa en las estaciones de servicio de todo el país: los usuarios se encontraron con un nuevo cuadro tarifario que llevó el litro de nafta premium por encima de los $1.600. El incremento se aplicó sin aviso previo, luego de que el Gobierno derogara la obligación de informar al público sobre los aumentos.
La actualización de precios estuvo impulsada por la suba del dólar y los impuestos a los combustibles líquidos. En los últimos 45 días, la nafta y el gasoil acumularon un alza del 5% en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y hasta un 6% en distintas provincias.
En CABA, el litro de nafta súper se ubica desde los $1.372, la premium en $1.619 y el gasoil llega a $1.553. En otras regiones del país, los valores son incluso más elevados. Según informó El Día de La Plata, las estaciones de YPF ya remarcaron durante el fin de semana con estos nuevos precios.
La medida deja al consumidor a ciegas: el propio Gobierno eliminó en junio la plataforma Precios en Surtidor, creada durante la gestión de Mauricio Macri para transparentar el costo de los combustibles en más de 5.000 estaciones del país.
Mientras tanto, desde el sector señalan que la suba golpea fuerte al consumo. “El enfriamiento es particularmente visible en la movilidad. La circulación de vehículos en rutas y ciudades se redujo en comparación con meses anteriores, lo que impacta en la demanda de combustibles y en las ventas de estaciones de diferentes regiones”, advirtió el portal especializado Surtidores.