El Congreso rechazó los vetos presidenciales a las leyes de financiamiento universitario y del Hospital Garrahan, dejando en evidencia el aislamiento político del Gobierno y las fisuras en su alianza con el macrismo.
La Cámara de Diputados asestó este miércoles un duro golpe al oficialismo al rechazar los vetos de Javier Milei a las leyes de financiamiento universitario y de emergencia del Hospital Garrahan. Con amplias mayorías, el recinto impuso la voluntad del Congreso frente al Poder Ejecutivo, en una votación que expuso el aislamiento de La Libertad Avanza y las divisiones internas dentro del PRO, su principal socio político.
El presidente reaccionó con ataques en redes sociales contra opositores y aliados que no acompañaron su postura, a quienes calificó como parte del “Partido del Estado”. “Votar a cualquier versión del Partido del Estado es votar que tus hijos se vayan para Ezeiza. Ya lo vivimos. Ya sabemos cómo termina”, escribió en su cuenta de X, reafirmando su estilo confrontativo tras el revés legislativo.
Los números marcaron la magnitud de la derrota: 181 diputados respaldaron la insistencia en la ley del Garrahan, contra 60 que apoyaron la posición presidencial y una abstención. En el caso de la norma de financiamiento universitario, el resultado fue 174 a 67, con dos abstenciones.
La votación dejó al descubierto la fractura del PRO, donde nueve legisladores —entre ellos María Eugenia Vidal, Silvia Lospenatto y Héctor Baldassi— se sumaron a la oposición para garantizar fondos a universidades y hospitales. Otros 21 se mantuvieron alineados con el oficialismo y una diputada optó por abstenerse.
La división del macrismo tensiona la estrategia parlamentaria del Gobierno, que ve debilitado su frente legislativo en temas sensibles para la sociedad. En medio de una crisis educativa y sanitaria, la falta de cohesión entre libertarios y PRO acentúa la debilidad política del presidente Milei en el Congreso.