Los cálculos del mercado indican que, hasta las elecciones legislativas, el Gobierno debería inmolar al menos US$ 5.000 millones para mantener a raya la presión cambiaria.
Con la mira puesta en el salvataje financiero que negocia en Estados Unidos, el ministro Luis Caputo intensifica las ventas de divisas en el mercado cambiario para sostener el dólar en torno a los $1.430. Sin embargo, economistas advierten que el drenaje de reservas del Tesoro avanza a un ritmo insostenible: de persistir la dinámica actual, los fondos podrían agotarse en cuestión de días. Los cálculos del mercado indican que, hasta las elecciones legislativas, el Gobierno debería sacrificar al menos US$ 5.000 millones para mantener a raya la presión cambiaria.
Distintos analistas coinciden en que Caputo recurre a los dólares acumulados bajo el esquema de “retenciones cero” al agro. Pero el margen es cada vez más estrecho: los depósitos del Palacio de Hacienda ya perforaron los US$ 1.000 millones, con 13 ruedas aún por delante.
El mercado bajo presión
“El volumen operado cayó a US$ 601 millones mientras que se negociaron US$ 254 millones en pantalla al tipo de cambio oficial. Hubo además operaciones atípicas fuera de pantalla por unos US$ 200 millones”, advirtió el economista Javier Giordano, al remarcar la fuerte intervención oficial pese a la caída en el flujo.
Desde el Grupo IEB, Nicolás Cappella precisó que el “paredón” de oferta oficial a $1.430 se mantiene firme. Estimó que este martes el Tesoro vendió cerca de US$ 250 millones, luego de haber desprendido más de US$ 400 millones el día anterior. Según sus proyecciones, los US$ 2.200 millones adquiridos vía retenciones cero se esfumarían entre esta semana y comienzos de la próxima.
La misma preocupación expresó Leonardo Anzalone (CEPEC), quien proyectó que, si el ritmo continúa, “para el fin de semana el Tesoro podría haber liquidado todo lo acumulado, dejando la incógnita sobre el paso siguiente: ¿entrará en escena el BCRA en el techo de $1.484 o el Gobierno intentará recomponer expectativas con anuncios?”.
Gabriel Caamaño (Outlier) también advirtió que el bajo volumen de oferta privada implica otra jornada de fuertes ventas oficiales. A la vez, destacó que en futuros “se operaron US$ 934 millones con alzas en las tasas implícitas: octubre cerró por encima del 42% TNA y noviembre trepó al 58%”, lo que refleja la tensión sobre las expectativas de devaluación.
El puente hasta las elecciones
Según Federico Machado, la estrategia de retenciones cero nunca buscó acumular reservas, sino crear un “puente de oferta hasta el 26 de octubre o hasta los anuncios de EE.UU.”. El Gobierno no previó la rapidez de las liquidaciones del agro, por lo que optó por recomprar esas divisas para luego venderlas de forma gradual, en una suerte de liquidación extendida y artificial.
Los datos duros muestran la magnitud del drenaje: el Tesoro redujo en apenas cuatro días casi US$ 1.000 millones de sus tenencias, y en las últimas dos jornadas el recorte rondó los US$ 700 millones. Un informe de Portfolio Personal Inversiones calculó que las ventas de los últimos cinco días totalizaron US$ 1.400 millones, lo que representa un 63% de los dólares obtenidos vía retenciones cero.
Un salvavidas clave desde Washington
La incertidumbre electoral agrava la tensión. Para Lorenzo Sigaut Gravina (Equilibra), el interrogante central es cómo se cubrirá el “gap” cambiario de al menos US$ 5.000 millones en las tres semanas que restan hasta los comicios. El consenso del mercado es claro: Tesoro y BCRA deberán afrontar ese costo, pero las reservas líquidas actuales no alcanzan.
Con el tiempo en contra, la apuesta del Gobierno está puesta en que Caputo logre cerrar un acuerdo con su par estadounidense, Scott Bessent, que le permita acceder a financiamiento fresco y así evitar que la sangría de dólares se convierta en una crisis cambiaria justo en la recta final hacia las elecciones.