Un abogado vinculado a Rappi redacta la reforma laboral y el gobierno de Javier Milei no introducirá mejoras para los trabajadores de plataformas, que seguirán siendo independientes. Al no blanquear la relación de dependencia, no existe derecho a reclamos sindicales. Insólito: el sector con mayor informalidad y menos derechos será el encargado de reformar las leyes laborales. Los trabajadores no deberían entusiasmarse.
Julián de Diego es un abogado especializado en asesoramiento laboral empresario (para mejorar sus ingresos). Entre las compañías que asesora está Rappi, representada formalmente por el Estudio Cárrega. Al igual que todas las plataformas, Rappi no reconoce a sus repartidores como empleados.
En diciembre empezará el debate por una nueva reforma laboral: como ocurrió durante la década de 1990, los empresarios quieren leyes más flexibles para despedir trabajadores y de ese modo, sostienen, aumentará el empleo formal. La década de 1990 terminó al revés, con 25% de desempleo, récord absoluto en la historia del país.