Scott Bessent, secretario del Tesoro de Estados Unidos, confirmó que el Banco Central de Argentina activó un primer tramo del swap de monedas. “El gobierno de Estados Unidos ganó dinero. Le prestamos dinero a un gobierno para estabilizarlo durante una elección, uno de nuestros grandes aliados en Latinoamérica”, reconoció abiertamente el funcionario estadounidense.
Lo de siempre: toda la famosa “ayuda” norteamericana no fue más que deuda externa que pagará el pueblo argentino. Para Bessent fue un negoció redondo: vino, compró pesos, los vendió, y retiró más dólares de los que puso solo unas semanas antes. Se cree que ganó 200 millones de dólares. Ni en el casino.
Mientras, el gobierno de Javier Milei asegura que no le puede decir a los argentinos qué ocurrió durante el “salvataje” norteamericano. Al día de hoy no dio una información al respecto. Los grandes medios, históricamente preocupados por “preguntar”, se hacen los distraidos. Parece que cuando no gobierna el peronismo, la transparencia es lo de menos.