Ecuador envió un mensaje contundente en las urnas. En el referéndum celebrado este domingo, la ciudadanía rechazó dos de las propuestas más ambiciosas del presidente Daniel Noboa: permitir la instalación de bases militares estadounidenses y un proceso de reforma total de la Constitución.
El resultado supone un golpe político significativo para Noboa, un mandatario conservador cercano a la administración Trump. El presidente había presionado a la Corte Constitucional para habilitar la consulta sobre una posible Asamblea Constituyente, pero el 60% de los votantes terminó por rechazar sus iniciativas. Tras conocerse los resultados, Noboa afirmó en la red X que su gobierno “respetará la voluntad del pueblo” y continuará trabajando por “el país que todos merecen”.
Estos son los resultados. Consultamos a los ecuatorianos y ellos han hablado. Cumplimos con lo prometido: preguntarles directamente. Nosotros respetamos la voluntad del pueblo ecuatoriano.
— Daniel Noboa Azin (@DanielNoboaOk) November 17, 2025
Nuestro compromiso no cambia; se fortalece. Seguiremos luchando sin descanso por el país…
Un país estratégico bajo presión de Washington
Con 18 millones de habitantes, Ecuador se ha convertido en un corredor clave para el tráfico de cocaína proveniente de Colombia y Perú. La violencia vinculada al narcotráfico ha escalado hasta niveles alarmantes, con ataques a candidatos, alcaldes y periodistas en regiones disputadas por bandas criminales.
En este contexto, Noboa había buscado reforzar la cooperación con Estados Unidos. Durante recientes reuniones con altos funcionarios estadounidenses, incluso ofreció a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, visitar instalaciones militares en la costa ecuatoriana que —de aprobarse el referéndum— podrían albergar tropas norteamericanas. “La cooperación internacional es la única manera de desmantelar estas redes criminales transnacionales”, declaró el presidente tras ejercer su voto.
Lo que estaba en juego: Constitución, representación y bases militares
Desde el retorno a la democracia en 1979, Ecuador ha tenido tres constituciones. Noboa insistía en que el país necesitaba otra para enfrentar la delincuencia con más herramientas legales, endurecer las penas y reforzar el control fronterizo. Pero sus críticos advertían que una nueva Carta Magna no resolvería problemas estructurales como la inseguridad o la falta de servicios básicos, y temían que debilitara la supervisión institucional del Ejecutivo. La ciudadanía compartió esas reservas: la propuesta fue rechazada de manera amplia.
El referéndum también incluía reducir la financiación estatal a los partidos y recortar la Asamblea Nacional de 151 a 73 legisladores. Tampoco estas medidas, justificadas por el Gobierno como una vía para ahorrar recursos, convencieron a la población. Los opositores argumentaban que afectarían la representatividad política, especialmente de sectores populares con menor capacidad de financiar campañas.
La propuesta de bases militares, punto más delicado del referéndum
El Gobierno contemplaba la instalación de dos bases estadounidenses: una en Manta —donde ya operó una base norteamericana entre 1999 y 2009— y otra en Salinas, ambas en la costa. La secretaria Kristi Noem visitó ambos lugares en dos viajes efectuados en apenas tres meses.
Sin embargo, cualquier presencia militar extranjera dependía del referéndum, debido a la prohibición vigente desde la Constitución de 2008, impulsada por Rafael Correa. Aunque Ecuador albergó bases estadounidenses en Galápagos durante la Segunda Guerra Mundial y más tarde en Manta, las autoridades ya habían descartado reabrir instalaciones en las islas.
Rafael Correa celebra el triunfo del NO: “La Constitución de Montecristi ha sido ratificada por segunda vez por el pueblo” – Confirmado https://t.co/l5cWhuj3Hm
— Rafael Correa (@MashiRafael) November 17, 2025
Manta, por su parte, continúa siendo un punto estratégico: allí convergen operaciones de grupos criminales que despachan grandes cargamentos de cocaína hacia Centroamérica mediante “narcolanchas”.