De acuerdo con el informe mensual, la actividad metalúrgica se desplomó 4,6% interanual, mientras que la utilización de la capacidad instalada cayó al 44,3%, un nivel que no se veía desde los peores meses de la pandemia de 2020.
La industria metalúrgica argentina atraviesa uno de sus momentos más críticos de los últimos años. En octubre, el sector volvió a registrar una fuerte caída y operó en mínimos históricos, borrando por completo la breve recuperación observada entre fines del año pasado y comienzos de 2025. La situación se agrava por el aumento acelerado de las importaciones, que mantiene en alerta a los empresarios.
De acuerdo con el informe mensual de ADIMRA, la actividad metalúrgica se desplomó 4,6% interanual, mientras que la utilización de la capacidad instalada cayó al 44,3%, un nivel que no se veía desde los peores meses de la pandemia de 2020. El retroceso deja al sector 17,7% por debajo de los máximos de 2023, confirmando que el rebote del año pasado quedó completamente neutralizado. En lo que va del año, el sector exhibe un crecimiento insignificante del 0,1%, prácticamente un estancamiento.
El leve repunte mensual del 0,3% no alcanzó para compensar las contracciones previas. La capacidad instalada, además, volvió a deteriorarse: cayó 6% respecto del año pasado y mantiene una tendencia descendente constante.
Un deterioro que atraviesa provincias y ramas industriales
El desplome se extiende a lo largo de todo el mapa productivo. Buenos Aires encabeza la caída con un -7,7% interanual, seguida por Mendoza (-4,4%), Córdoba (-3,7%) y Santa Fe (-2,2%). Solo Entre Ríos logró un aumento marginal del 0,5%, insuficiente para revertir el escenario nacional.
A nivel sectorial, la situación es igualmente negativa:
- Fundición sufrió el derrumbe más severo, con -12,7%.
- Equipos y Aparatos Eléctricos cayó 8,6%.
- Bienes de Capital, -3,9%.
- Equipamiento Médico, -3,7%.
- Otros Productos de Metal, -2,8%.
- Autopartes, -2,5%.
Incluso los rubros que habían impulsado la actividad durante el primer semestre muestran señales claras de retroceso. Maquinaria Agrícola cayó 0,8%, mientras que Carrocerías y Remolques, aun con un crecimiento del 2,6%, exhibe una fuerte desaceleración frente a los picos alcanzados a mitad de año.
“El sector está operando con niveles excepcionalmente bajos, comparables a los de 2024, un año pésimo, mientras las importaciones crecieron alrededor del 70% interanual”, alertó Elio Del Re, presidente de ADIMRA. El dirigente reclamó una “política industrial seria” para frenar el deterioro, subrayando la pérdida de empleo, consumo y desarrollo local que genera el retroceso productivo.
Empleo en retroceso, importaciones en alza y expectativas cada vez más débiles
Las perspectivas empresariales no anticipan mejoras. El 67,4% de las firmas espera que su producción se mantenga igual o caiga aún más en los próximos meses. En el frente laboral, el panorama es todavía más preocupante: el 83,3% de las empresas prevé no modificar sus plantillas o directamente reducirlas. El empleo metalúrgico ya cayó 2,9% interanual, con un retroceso mensual del 0,1%.
El sector también enfrenta un deterioro creciente en el balance comercial. En septiembre, las importaciones de productos metalúrgicos alcanzaron u$s2.717 millones, un salto interanual del 18,7% en dólares y del 42,6% en toneladas. Frente a mediados del año pasado, las compras externas se dispararon 84,7%, desplazando a la producción local.
En contraste, las exportaciones sumaron apenas u$s416 millones, con una baja del 5,7% interanual, consolidando un escenario adverso en el que la industria nacional pierde terreno tanto en el mercado interno como en el externo.