Dato mata relato: la caída de poder adquisitivo en jubilaciones y pensiones fue del 10,3% real

Los números son contundentes y desarman cualquier intento de relato oficial: en los últimos dos años, las jubilaciones y pensiones en Argentina sufrieron una caída real del 10,3%, incluso después de contabilizar el bono de $70.000.

Lejos de una recuperación, los haberes mínimos continúan perdiendo contra la inflación, y lo mismo ocurre con otros beneficios previsionales. Las Pensiones No Contributivas (PNC) encabezan el deterioro, con una caída aún más profunda del 15,8% en su poder real.

Un diciembre que confirma el retroceso

El aumento previsto para diciembre no alcanza para revertir el daño acumulado. Para el grupo mayoritario —unos 5 millones de beneficiarios que dependen del bono de $70.000— la pérdida acumulada entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025 llegará al 10,3%.

Y la situación es todavía peor para otros sectores:

  • PUAM: caída real del 13,9%.
  • PNC: derrumbe del 15,8%.

En todos los casos, las pérdidas superan a las sufridas bajo administraciones anteriores. La realidad medida en datos contradice la narrativa oficial sobre una supuesta recomposición.

El contraste: quienes no reciben el bono

Paradójicamente, el único grupo que muestra mejoras es el de los 2 millones de jubilados que no cobran el bono. Para ellos, los ingresos mejoraron hasta un 13,2% real, recuperando una parte de lo perdido en años previos.

Cifras nominales frente a una inflación del 185%

Entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025:

  • Haber mínimo + bono: $160.713 → $410.888 (+155,7%)
  • PUAM: $139.570 → $342.704 (+145,5%)
  • PNC: $128.599 → $308.616 (+140%)

Con una inflación acumulada que rondará el 185%, estas subas nominales explican la pérdida real.
A esto se suma un dato clave: el bono está congelado en hasta $70.000 desde marzo de 2024. Si se hubiera actualizado, debería superar los $160.000 en diciembre de 2025. Además, no forma parte del haber, ni cuenta para el aguinaldo, profundizando el deterioro mensual.

Una década de retrocesos: del 2017 a hoy

Cuando se amplía la mirada al período 2017–2025, la caída estructural se vuelve evidente. Frente al punto más alto del poder adquisitivo de la última década:

GobiernoHaberes con bonoHaberes sin bono
Mauricio Macri–19,5%–19,5%
Alberto Fernández–7%–35%
Javier Milei–10,3% a –15,8%+13,2%

Sumado todo el período:

  • Jubilados con bono: pérdida real acumulada del 33%.
  • PUAM y PNC: pérdidas aún mayores.
  • Jubilados sin bono: pese a la mejora reciente, siguen cerca del –40% respecto de 2017.

La Justicia reclama, el Gobierno dilata

El deterioro previsional ya tiene eco judicial. Diversos fallos de primera y segunda instancia en Salta, Córdoba, Mendoza y Mar del Plata ordenaron reparar las pérdidas.
Aunque ANSES ajustó haberes en casos con sentencia firme, ha demorado el pago de retroactivos, lo que afecta directamente a adultos mayores que esperan definiciones urgentes.
A esto se suma el veto presidencial a la ley previsional recientemente aprobada, que contemplaba un aumento del 7,5% y la actualización del bono a $130.000.

El ajuste por inflación no alcanza

Un documento de la OCDE advierte que los países que actualizan solo por inflación sufren una pérdida del 17% respecto de la evolución salarial. Argentina no es la excepción.

El Gobierno reconoce que los haberes perdieron valor durante las gestiones anteriores, pero no adopta medidas para reparar esas pérdidas. La movilidad atada únicamente a la inflación consolida la caída histórica y excluye a los jubilados de cualquier mejora ligada al crecimiento económico o al aumento salarial.

No hay relato que pueda opacar lo que muestran las cifras:
los jubilados y pensionados que dependen del haber mínimo y del bono están hoy peor que hace dos años, y mucho peor que en 2017.

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