La frase, pronunciada durante el programa Multiverso Fantino por Neura Media, generó un rechazo inmediato, convirtiéndose en uno de los episodios más repudiados de las últimas semanas.
Una nueva polémica estalló en redes sociales luego de que un militante libertario afirmara en vivo que estaría dispuesto a vender las Islas Malvinas si la oferta económica fuera conveniente. La frase, pronunciada durante el programa Multiverso Fantino por Neura Media, generó un rechazo inmediato y transversal, convirtiéndose en uno de los episodios más repudiados de las últimas semanas.
Lo que comenzó como un debate teórico sobre soberanía y venta de tierras derivó rápidamente en indignación. Alejandro Fantino había planteado un escenario hipotético sobre la posibilidad de vender “un millón de hectáreas en la Argentina a un extranjero”. Mientras casi toda la mesa descartó la idea de manera tajante —incluso con respuestas como “ni loco”—, la discusión escaló cuando otro panelista llevó el planteo al extremo: ¿qué pasaría si el comprador fuera el Gobierno británico y el territorio en cuestión fueran las Malvinas?
💥VENDEPATRIAS, LITERAL: Un libertario dijo estar de acuerdo con VENDER LAS ISLAS MALVINAS por UN MONTO MENOR A LA DEUDA QUE TOMÓ CAPUTO porque "tiene los huevos llenos de pensar con el corazón" pic.twitter.com/OTJXOc4uMh
— Revolución Popular (@RPN_Oficial) December 10, 2025
La frase que desató el rechazo
En ese momento, Ozzy Lescano, el joven militante libertario del panel, sorprendió a sus compañeros y a la audiencia al justificar la venta de territorio soberano. “Esto pasó históricamente en un montón de lugares, como en Alaska, Estados Unidos”, argumentó, comparando la compra estadounidense a Rusia con el conflicto del Atlántico Sur.
Fantino intentó frenarlo con un “Pensá, Ozzy, pensá”, pero Lescano insistió, afirmando que la compra y venta de territorios “es algo que pasa históricamente y en todo el mundo”. Al ser interrogado directamente sobre si él aceptaría vender las islas —“¿Vos lo agarrás?”—, respondió sin titubeos: “Si es negocio, lo pienso.”
La frase fue inmediatamente repudiada por sus compañeros en el estudio y se viralizó en redes sociales, donde recibió críticas masivas por relativizar un tema profundamente sensible para la memoria y la soberanía argentinas.