La profunda retracción del mercado interno y la caída del consumo continúan golpeando al comercio argentino. En la Ciudad de Buenos Aires, esta crisis se vuelve cada vez más visible en las principales arterias comerciales, donde las persianas bajas y los locales desocupados se multiplican.
Durante el bimestre noviembre-diciembre de 2025, la cantidad de locales comerciales vacíos en CABA aumentó un 26,9% interanual, en comparación con el mismo período de 2024. El dato surge de un relevamiento de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), que registró 198 locales en venta, alquiler o cerrados, en un contexto marcado por el estancamiento del consumo y la pérdida de poder adquisitivo.
Si bien frente al bimestre septiembre-octubre de 2025 se observó una baja del 20,5%, cuando el número de locales vacíos había trepado a 249, el retroceso no alcanza para revertir una tendencia estructural de debilitamiento del comercio minorista, directamente asociada a la contracción del mercado interno.
El informe de la CAC detalla que los locales en alquiler crecieron un 2,2% respecto del bimestre previo y un 9,5% en términos interanuales, mientras que los locales en venta registraron subas aún más pronunciadas: 26,3% frente al período anterior y 33,3% en la comparación interanual. Estos datos reflejan la dificultad creciente de los comercios para sostener su actividad en un escenario de consumo deprimido.
La desocupación comercial avanza de manera desigual según las zonas de la ciudad. El relevamiento —que la CAC realiza de forma sistemática desde 2014— registró descensos bimestrales en avenidas como Santa Fe, Avellaneda, Córdoba, Rivadavia, Corrientes y Cabildo. Sin embargo, la Avenida Pueyrredón y la peatonal Florida mostraron incrementos en la cantidad de locales sin actividad, evidenciando el impacto de la crisis incluso en áreas tradicionalmente dinámicas.
También en La Plata
La situación no es exclusiva de la Ciudad de Buenos Aires. En La Plata, el deterioro del mercado interno también se traduce en una fuerte suba de la vacancia comercial. Según datos de la Federación de Mayoristas y Proveedores del Estado de la Provincia de Buenos Aires (FEMAPE), la cantidad de locales inactivos —en venta, alquiler, clausurados o cerrados— aumentó 160% interanual en el bimestre noviembre-diciembre de 2025. Aunque respecto a septiembre-octubre se registró una baja del 13,3%, el relevamiento identificó 13 locales desocupados en las principales zonas comerciales de la capital bonaerense.
Desde la CAC vinculan directamente el cierre de comercios con la retracción del consumo, que en noviembre cayó 2,8% interanual y 1,3% en términos desestacionalizados respecto de octubre. Si bien algunos indicadores muestran mejoras interanuales, estas se explican en gran medida por la baja base de comparación de 2024 y no logran traducirse en una recuperación sostenida del consumo cotidiano.
En este contexto, muchos comerciantes optan por cerrar sus locales ante la imposibilidad de sostener costos fijos y caída de ventas, mientras otros buscan reconvertirse hacia el comercio electrónico, un canal que sigue creciendo pero que no logra compensar plenamente el deterioro del entramado comercial tradicional.
La persistencia de locales vacíos en las calles porteñas funciona así como un indicador visible del agotamiento del mercado interno, una crisis que impacta no solo en la actividad económica sino también en el empleo, la vida urbana y el tejido social.