La novia de La Pepona chocó totalmente alcoholizada a las 10 de la mañana y la tuvo que ir a buscar a la comisaría

La influencer libertaria y presunta pareja de Iñaki Gutiérrez chocó contra un poste y tenía casi dos gramos de alcohol por litro de sangre.

La influencer de derecha y encargada del TikTok del presidente Javier Milei, Eugenia Rolón, fue víctima de su propio discurso de “tolerancia cero”, pero de alcohol. En un retén del Operativo Sol fue detenida, tras chocar contra un poste, y el auto que conducía quedó secuestrado luego de que diera 1,89 en la prueba de alcoholemia.

El accidente ocurrió en Mar de Ajo, Partido de la Costa. Rolón dio positivo el test de alcoholemia a las 10 de la mañana, cuando le retuvieron el auto Honda Fit con patente JOY 104. El automóvil no era de ella, sino de la familia de su novio, el también influencer libertario cercano al presidente, Iñaki “La Pepona” Gutiérrez.

El titular del auto chocado es el padre de Gutiérrez y su novia manejaba con la cédula azul que lo habitaba a él a conducir. Tras el secuestro del auto por parte de la Policía local y personal de tránsito, el influencer amigo del presidente fue a buscar a su novia.

Eugenia Rolón, la mujer de mi vida”, festejó “La Pepona” en abril pasado, cuando Rolón obtuvo el 20 por ciento de los votos para ser convencional constituyente por la localidad de San Lorenzo, Santa Fe.

Rolón se reconoce como una militante de La Libertad Avanza desde los 16 años, fue una cruzada por la eliminación Ministerio de Mujeres y es vocera de la doctrina oficialista “el que las hace las paga”. Para honrar su militancia tendrá una multa por pagar al padre de su novio.


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Papelón: la “DEA argentina” creada por Bullrich fue dada de baja por ineficiente

El gobierno nacional dio de baja el Grupo Especial Antinarcotráfico Rosario (GEANRO), la fuerza que Patricia Bullrich había presentado como una suerte de “DEA argentina” para investigar a los narcos rosarinos.

La decisión quedó plasmada este miércoles en una resolución del Ministerio de Seguridad Nacional, ahora a cargo de Alejandra Monteoliva, y expone el fracaso de una de las apuestas más promocionadas en materia de seguridad que intentaban emular a agencias foráneas.

El GEANRO había sido creado en mayo de 2024 y estaba integrado por agentes de inteligencia e investigación de las distintas fuerzas federales que operan en Rosario. Sin embargo, tras un año y medio de funcionamiento, los resultados estuvieron muy lejos de las expectativas. “Se les dio un año y medio y los resultados no fueron mucho mejores que lo que hace cada unidad de cada fuerza por separado”, admitió al portal La Política Online un funcionario nacional.

La falta de avances concretos terminó por sellar el destino de la brigada. “No tenía mucho sentido seguir trabajando de esa manera, entonces cada efectivo volverá a sus unidades para seguir trabajando en el Plan Bandera”, reconocieron desde el propio esquema de seguridad. En los hechos, la supuesta unidad de elite terminó siendo disuelta por ineficaz.

El GEANRO había sido pensado como una unidad investigativa antinarco al estilo de la DEA norteamericana, con actuación en las zonas más calientes de Rosario. Pero la coordinación entre distintas fuerzas volvió a demostrar ser un obstáculo difícil de superar, y la experiencia no logró romper las inercias ni mejorar el desempeño habitual de los organismos federales.

La disolución contrasta con el discurso oficial que acompañó su creación y se suma a una serie de anuncios rimbombantes que luego no se sostuvieron en la práctica. Mientras tanto, el gobierno busca despegarse del fracaso y remarcar la continuidad del Plan Bandera.

Desde el Ministerio de Seguridad explicaron que el GEANRO fue creado “en el marco de la emergencia” como un espacio acotado de coordinación investigativa entre cinco fuerzas federales y que ese objetivo “fue cumplido plenamente”. Según la versión oficial, su lógica de trabajo colaborativo fue absorbida por el Comando Unificado del Plan Bandera, que desde comienzos de 2025 concentra el intercambio de información criminal y las tareas investigativas.

La baja del GEANRO deja al descubierto otro retroceso en la política de seguridad del gobierno, que debió desactivar sin estridencias una estructura que había sido vendida como clave en la lucha contra el narcotráfico y terminó convertida en un nuevo papelón oficial.

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Caputo zafó del default con deuda cara y a corto plazo (el riesgo país subió)

El gobierno nacional de Javier Milei confirmó que alcanzó un acuerdo con seis bancos internacionales para un préstamo repo de USD 3.000 millones que se utilizará para pagarle a los bonistas la deuda que vence este viernes, despejando así una incógnita que venía golpeando a los activos argentinos. Entre los bancos hay uno chino. ¿Qué dirá Donald Trump sobre la relación de los libertarios con los chinos?

El Banco Central informó que el acuerdo es por USD 3.000 millones a un plazo de 372 días y con una tasa del 7,4% anual, una tasa altísima. La entidad que conduce Santiago Bausili indicó que utilizará como garantía parte de su tenencia de los BONARES 2035 y 2038.

Mientras, el riesgo país subió porque hay dudas sobre la sustentabilidad de un programa económico basado en deuda y ajuste. La economía real no va para ningún lado y los mercados financieros lo saben.

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Venezuela: Petróleo, secuestro y el regreso del colonialismo armado

Por Ale Orellana R.

Más allá de lo obvio, el Principio de No Intervención, consagrado en el artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas y desarrollado en las resoluciones 2131 y 2625 de la Asamblea General, fue claramente avasallado por el gobierno de Donald Trump, presidente de los Estados Unidos.

El presidente venezolano Nicolás Maduro fue secuestrado por fuerzas estadounidenses, sin posibilidad alguna de defensa, mediación diplomática ni resguardo jurídico. Un hecho de extrema gravedad institucional que rompe, sin eufemismos, con los pilares básicos del derecho internacional contemporáneo.

Trump, fiel a su estilo, tampoco pareció interesado en respetar las propias leyes de su país. La Constitución de los Estados Unidos establece con claridad que cualquier acción bélica debe contar con la aprobación del Congreso. Desde los ataques a embarcaciones venezolanas hasta el secuestro ilegal de un jefe de Estado, nada de eso ocurrió. Semanas atrás, el propio Trump declaró que no era necesario pasar por el Congreso, minimizando el asunto como una formalidad irrelevante.

Una de las excusas reiteradas para justificar la agresión fue el narcotráfico. Sin embargo, la realidad —y el propio discurso del mandatario— deja en evidencia que se trata apenas de una coartada.

El llamado “fenómeno zombi” que afecta a varias ciudades estadounidenses está vinculado al consumo masivo de fentanilo, cuya producción base no se origina en Venezuela. De acuerdo con datos de la DEA, el principal productor mundial de esa sustancia es China, no Caracas. El argumento sanitario, entonces, se desmorona por sí solo.

Hay otro dato imposible de soslayar: hace apenas un mes, Trump indultó al ex presidente hondureño Juan Orlando Hernández, responsable —de manera probada— del ingreso de unas 400 toneladas de cocaína a Estados Unidos durante su mandato. La vara moral, como siempre, se acomoda según la conveniencia geopolítica.

Dicho esto, el foco debe correrse del análisis coyuntural del gobierno de Maduro. Lo central es comprender qué intereses mueven a un imperio en decadencia, encabezado por Donald Trump, a quien aquí llamaremos por lo que es: un presidófilo, para quienes prefieren distraerse con tecnicismos.

El 3 de enero de 2026, Trump fue explícito: anunció que “recuperará” el petróleo venezolano, alegando que fue la tecnología estadounidense la que modernizó su extracción. Un razonamiento colonial clásico, donde la inversión privada justifica el saqueo y la soberanía ajena se convierte en un estorbo.

Los números explican mucho. Estados Unidos posee reservas petroleras estimadas en 74 mil millones de barriles, suficientes —en el mejor de los casos— para unos 15 años. Venezuela, en cambio, cuenta con 304 mil millones de barriles, lo que equivale a más de 900 años de reservas. Para 2026, Washington enfrentará una caída histórica de su disponibilidad energética, agravada por su nivel de consumo.

La historia reciente confirma el patrón:

Irak (1991 y 2003), Libia (1986 y 2011), Irán (1987), Afganistán (2001), Kuwait (1991) y ahora Venezuela (2026). Todos escenarios distintos, un mismo denominador común: petróleo y control geopolítico. Venezuela, Irán e Irak integran el podio de países con mayores reservas del mundo. Las conclusiones son inevitables.

Los hechos se encadenaron con precisión quirúrgica. Tras las elecciones venezolanas de 2024, Estados Unidos reactivó sanciones petroleras. En agosto de 2025, Trump desplegó 4.000 soldados en el Caribe con la excusa del narcotráfico. Desde octubre, se intensificaron los ataques a embarcaciones. En diciembre, llegó el bloqueo total. El 1° de enero de 2026, Venezuela anunció el refuerzo de su defensa. Dos días después, tropas estadounidenses secuestraron a Maduro y a Cilia Flores, atacaron zonas civiles y profanaron el mausoleo de Hugo Chávez.

Ese mismo día, Trump anunció la intervención directa sobre las reservas petroleras venezolanas. Nada fue improvisado.

Entre 2002 y 2009, Hugo Chávez estatizó la producción petrolera y devolvió al Estado el control de PDVSA. Las empresas estadounidenses que se negaron a ceder ese control fueron expropiadas. Chávez no robó nada: recuperó lo que era del pueblo venezolano. Hoy, Trump reclama “lo que es suyo” con la lógica del patrón que vuelve por la hacienda perdida.

El problema no termina en Venezuela. México, Colombia, Cuba y Groenlandia ya figuran en el radar discursivo del presidente estadounidense. Mientras tanto, los medios hegemónicos celebran, y una parte de la opinión pública aplaude, desclasada y sin memoria.

El cierre es incómodo, pero necesario: bajo la bandera de la lucha contra las drogas, mientras sus propias calles se llenan de miseria, adicción y expulsiones violentas; mientras separa familias, deporta niños y abandona ciudades enteras, Donald Trump no combate el narcotráfico ni defiende la democracia. Hace lo que Estados Unidos ha hecho siempre cuando el poder se le escurre entre los dedos: saquear recursos ajenos, imponer por la fuerza lo que ya no puede sostener por consenso y dejar, allí donde pisa, un cementerio o un manicomio. La historia no absuelve imperios: los expone.

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La crisis del consumo se refleja en las calles: crecieron casi 27% los locales vacíos en CABA

La profunda retracción del mercado interno y la caída del consumo continúan golpeando al comercio argentino. En la Ciudad de Buenos Aires, esta crisis se vuelve cada vez más visible en las principales arterias comerciales, donde las persianas bajas y los locales desocupados se multiplican.

Durante el bimestre noviembre-diciembre de 2025, la cantidad de locales comerciales vacíos en CABA aumentó un 26,9% interanual, en comparación con el mismo período de 2024. El dato surge de un relevamiento de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), que registró 198 locales en venta, alquiler o cerrados, en un contexto marcado por el estancamiento del consumo y la pérdida de poder adquisitivo.

Si bien frente al bimestre septiembre-octubre de 2025 se observó una baja del 20,5%, cuando el número de locales vacíos había trepado a 249, el retroceso no alcanza para revertir una tendencia estructural de debilitamiento del comercio minorista, directamente asociada a la contracción del mercado interno.

El informe de la CAC detalla que los locales en alquiler crecieron un 2,2% respecto del bimestre previo y un 9,5% en términos interanuales, mientras que los locales en venta registraron subas aún más pronunciadas: 26,3% frente al período anterior y 33,3% en la comparación interanual. Estos datos reflejan la dificultad creciente de los comercios para sostener su actividad en un escenario de consumo deprimido.

La desocupación comercial avanza de manera desigual según las zonas de la ciudad. El relevamiento —que la CAC realiza de forma sistemática desde 2014— registró descensos bimestrales en avenidas como Santa Fe, Avellaneda, Córdoba, Rivadavia, Corrientes y Cabildo. Sin embargo, la Avenida Pueyrredón y la peatonal Florida mostraron incrementos en la cantidad de locales sin actividad, evidenciando el impacto de la crisis incluso en áreas tradicionalmente dinámicas.

También en La Plata

La situación no es exclusiva de la Ciudad de Buenos Aires. En La Plata, el deterioro del mercado interno también se traduce en una fuerte suba de la vacancia comercial. Según datos de la Federación de Mayoristas y Proveedores del Estado de la Provincia de Buenos Aires (FEMAPE), la cantidad de locales inactivos —en venta, alquiler, clausurados o cerrados— aumentó 160% interanual en el bimestre noviembre-diciembre de 2025. Aunque respecto a septiembre-octubre se registró una baja del 13,3%, el relevamiento identificó 13 locales desocupados en las principales zonas comerciales de la capital bonaerense.

Desde la CAC vinculan directamente el cierre de comercios con la retracción del consumo, que en noviembre cayó 2,8% interanual y 1,3% en términos desestacionalizados respecto de octubre. Si bien algunos indicadores muestran mejoras interanuales, estas se explican en gran medida por la baja base de comparación de 2024 y no logran traducirse en una recuperación sostenida del consumo cotidiano.

En este contexto, muchos comerciantes optan por cerrar sus locales ante la imposibilidad de sostener costos fijos y caída de ventas, mientras otros buscan reconvertirse hacia el comercio electrónico, un canal que sigue creciendo pero que no logra compensar plenamente el deterioro del entramado comercial tradicional.

La persistencia de locales vacíos en las calles porteñas funciona así como un indicador visible del agotamiento del mercado interno, una crisis que impacta no solo en la actividad económica sino también en el empleo, la vida urbana y el tejido social.

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Estafa de Vicentín: la justicia embargó a ex funcionarios macristas del Banco Nación

Se trata del ex presidente de la entidad, Javier González Fraga, y el entonces vicepresidente Lucas Llach, por el megafraude en perjuicio del Estado por 300 millones de dólares.

La Justicia Federal ordenó el embargo e inhibición de bienes contra Lucas Llach y otros 18 exdirectivos del Banco Nación y del Grupo Vicentín, acusados de haber participado en una estafa millonaria contra la entidad pública durante el gobierno de Mauricio Macri. El perjuicio investigado supera los 300 millones de dólares.

La medida fue dispuesta por el juez federal Julián Ercolini, a cargo del Juzgado Federal N°10, en el marco de la causa que investiga el otorgamiento irregular de créditos al Grupo Vicentin en los últimos meses de la gestión de Cambiemos. Entre los imputados figuran el entonces presidente del Banco Nación, Javier González Fraga, y su vicepresidente, Lucas Llach, junto a otros exfuncionarios y empresarios vinculados a la cerealera.

Según consta en el expediente, entre agosto y diciembre de 2019, funcionarios del Banco Nación y directivos de Vicentin habrían actuado de manera coordinada para permitir que las firmas Vicentin SAIC y Algodonera Avellaneda SA defraudaran al banco por un total de USD 304.328.665,75, una deuda que permanece impaga y de cobro incierto.

Estafa de Vicentin: González Fraga y Lucas Llach, ex directivos del Banco Nación

La resolución judicial detalla que, pese a que la deuda se encontraba vencida y exigible desde el 8 de agosto de 2019, los responsables omitieron intimar a las empresas y, por el contrario, autorizaron la liberación de fondos mediante múltiples transferencias, aun cuando el Banco Nación no estaba legalmente habilitado para hacerlo.

En ese período, se habrían realizado 125 transferencias por un total de $43.449.104.966 desde cuentas vinculadas a Vicentin. Además, el fallo menciona el otorgamiento irregular de 28 préstamos por USD 105.500.000, concedidos entre el 8 y el 26 de noviembre de 2019, cuando la situación financiera del grupo empresario ya era crítica.

Ercolini sostuvo que el embargo tiene como objetivo asegurar un eventual decomiso, impedir que se consolide el beneficio del delito investigado y garantizar la reparación del daño causado al Estado, contemplando también la aplicación de multas y la responsabilidad solidaria de los imputados.

A pedido del fiscal Gerardo Pollicita, el magistrado citó a 26 exintegrantes de los directorios del Banco Nación y del Grupo Vicentin a prestar declaración indagatoria, acusados de haber participado en un fraude millonario contra la banca pública.

La causa vuelve a poner en el centro de la escena el vínculo entre el Grupo Vicentin y el gobierno de Cambiemos. Al respecto, el economista Claudio Lozano, exdirector del Banco Nación, afirmó que existió una connivencia política y empresarial que permitió a la compañía disponer de fondos que estaban depositados como garantía en la propia entidad, una maniobra que —según señaló— fue clave para consumar la estafa contra el Estado argentino.

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Venezuela, el día después: “Hay tranquilidad pero también la sensación de una presión constante”

El especialista en integración regional Francisco González habló con sobre las repercusiones del ataque norteamericano en Venezuela. “La situación ahora está tranquila pero se siente una presión constante. Como un peligro constante. No se sabe qué puede pasar”, dijo.

“Sabemos que hay una amenaza real, que puede pasar cualquier otro ataque, sobre todo en Caracas, la capital del país, donde pasaron los hechos del 3 de enero. Venezuela no tenía una experiencia bélica así. Fue un ataque sobre zonas civiles con muchos muertes”, agregó en diálogo AM 530.

“Hay marchas todos los días, los diferentes colectivos se están movilizando en todo el país. En Estados Unidos hay ‘anuncios’ todos los días, como negociaciones que parecen darse sin tener en cuenta a Venezuela. Trump le está hablando a su base social. Los acuerdos con Chevron existen desde antes”, explicó.

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