El gobierno bonaerense oficializó un mapa de riesgo que identifica zonas del Conurbano Sur con alta probabilidad de inundaciones, en un intento por planificar obras, mejorar la gestión de emergencias y mitigar los efectos de los desbordes hídricos que afectan a los vecinos.
El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires aprobó este miércoles un plan que incorpora un mapa de riesgo hídricos para seis municipios del Conurbano Sur, con el objetivo de anticipar, manejar y prevenir futuras inundaciones en una región que históricamente sufre los efectos de lluvias intensas y desbordes de arroyos.
La iniciativa, impulsada por la administración bonaerense en conjunto con organismos técnicos, identifica sectores urbanos y rurales que, por su topografía y escasa infraestructura de drenaje, son susceptibles a acumular agua durante eventos climáticos extremos.
Los municipios incluidos en el nuevo mapa de riesgo son Lomas de Zamora, Lanús, Avellaneda, Quilmes, Almirante Brown y Berazategui, donde las autoridades proyectan priorizar inversiones en obras hidráulicas, limpieza de arroyos, mejoras en desagües y sistemas de alerta temprana para proteger a las comunidades más vulnerables.

Según fuentes oficiales, la herramienta servirá para planificar proyectos a corto, mediano y largo plazo, además de facilitar la articulación entre los gobiernos municipal, provincial y nacional. El mapa permitirá también una gestión más eficiente de recursos ante situaciones de emergencia, buscando minimizar los daños materiales y los riesgos para la población.
La medida fue bien recibida por algunos intendentes de la región, que destacaron la importancia de contar con datos técnicos para tomar decisiones y coordinar respuestas rápidas ante precipitaciones extraordinarias. Sin embargo, también fuentes comunales señalaron que es imprescindible avanzar con la ejecución de obras concretas, no solo con la elaboración de estudios.
Especialistas en gestión de riesgos e hidrología señalaron que la aprobación del mapa representa un paso hacia la planificación integral, aunque advirtieron que la efectividad de la medida dependerá de la velocidad y ejecución de las obras comprometidas, así como de la asignación de los recursos necesarios para llevarlas adelante.
Con la firma del decreto que oficializa el mapa de riesgo, la Provincia busca consolidar una política pública de largo alcance que reduzca la vulnerabilidad de miles de vecinos ante nuevas precipitaciones severas, un desafío que se agrava en el contexto de cambio climático y eventos meteorológicos cada vez más frecuentes.