El diputado nacional participó de una jornada de visibilización en Parque Avellaneda junto a familias y colectivos que denuncian el desmantelamiento del programa por parte del gobierno de Javier Milei. Alertan por la desvinculación de profesionales y el riesgo directo para la atención de niños y niñas.
Máximo Kirchner participó este domingo de una de las acciones impulsadas por colectivos de familias que buscan frenar el desmantelamiento del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas, una política pública clave para la detección temprana y el tratamiento de niñas y niños con patologías cardíacas. La actividad se realizó en Parque Avellaneda, en el marco de una jornada nacional de visibilización convocada por el colectivo Cardiocongénitas Argentinas.
Durante la tarde del domingo 1° de febrero, Kirchner dialogó con familiares y referentes del espacio, quienes expresaron su preocupación por las decisiones del gobierno de Javier Milei, que avanzaron sobre la estructura del programa y afectaron su funcionamiento en todo el país.
Entre las medidas denunciadas, se encuentra la desvinculación de profesionales especializados, como cardiólogos pediátricos que coordinaban el programa a nivel nacional, lo que pone en riesgo la capacidad de respuesta del sistema frente a casos que requieren atención inmediata.
Las familias también recordaron que días atrás mantuvieron reuniones con diputadas y diputados del bloque de Unión por la Patria, donde expusieron el impacto directo de estas decisiones en la vida cotidiana de niños y niñas que necesitan diagnósticos precoces, derivaciones rápidas y tratamientos oportunos.
Para visibilizar la situación, se realizaron acciones simultáneas en plazas y parques de distintas ciudades del país. En cada uno de los encuentros, los colectivos denunciaron el ajuste y el desguace del sistema sanitario, al que definieron como parte de una política de recorte estructural que afecta de forma directa a los sectores más vulnerables.
Además, remarcaron que en 2023 fue sancionada casi por unanimidad la Ley de Cardiopatías Congénitas, que amplió el alcance del programa y garantizó la atención continua de los pacientes, una política que ahora, según denuncian, quedó en crisis por las decisiones del gobierno nacional.
“Nuestros hijos ponen el cuerpo en las terapias, nosotras ponemos el cuerpo en las calles”, expresaron desde el colectivo Cardiocongénitas Argentinas, en una consigna que sintetiza el reclamo y la movilización de las familias frente al riesgo de desmantelamiento del programa.