CABA: las expensas siguen por encima de la inflación y aumentó la morosidad

Aunque en febrero las expensas en la Ciudad de Buenos Aires registraron una leve baja mensual, la tendencia de fondo sigue encendiendo señales de alerta: los costos se mantienen por encima de la inflación y están empujando un aumento sostenido de la morosidad.

Según un relevamiento privado, el valor promedio de las expensas se ubicó en $318.650, con una caída del 1,8% respecto de enero. Sin embargo, este descenso resulta apenas un alivio parcial frente a una dinámica más profunda: en los últimos 12 meses, las expensas aumentaron un 38,4%, superando el 33,1% de inflación interanual informada por el Indec.

Este desfasaje entre ingresos y gastos comienza a reflejarse con claridad en la capacidad de pago de los hogares. El dato más preocupante es el crecimiento de la morosidad: el porcentaje de unidades con deuda pasó del 17% al 19% en apenas un mes. Es decir, casi dos de cada diez departamentos en CABA ya no pueden afrontar las expensas en tiempo y forma.

El informe, elaborado por ConsorcioAbierto sobre más de 13.000 consorcios, muestra que la mora dejó de ser un fenómeno estable para transformarse en una tendencia en alza. Durante mucho tiempo se mantuvo cerca del 17%, pero el reciente incremento confirma que el sostenido encarecimiento de las expensas está empezando a impactar de lleno en la cadena de pagos.

“Las expensas no evolucionan igual que la inflación porque dependen del calendario del edificio. Enero suele concentrar ajustes de contratos, presupuestos y el impacto del aguinaldo”, explicó Albano Laiuppa, director de la plataforma. Aun así, la suba acumulada por encima del IPC evidencia una presión adicional sobre los consorcistas.

En este contexto, los consorcios comienzan a funcionar como un sistema de financiamiento interno: quienes pagan en término sostienen el funcionamiento cotidiano mientras crece la cantidad de vecinos que se atrasan y regularizan más adelante.

En cuanto a la estructura de costos, el mayor peso sigue siendo el personal, que representa el 33% del total. Le siguen el mantenimiento y los gastos operativos (28%), los servicios públicos (entre 13% y 15%), los gastos administrativos e impuestos (14%) y las obras o mantenimientos extraordinarios (entre 6% y 11%).

Pese a la leve baja de febrero, desde el sector advierten que no hay una reducción real de costos, sino una mayor estabilidad en su evolución. El resultado es un escenario cada vez más delicado: expensas en niveles altos, ingresos que no acompañan y una morosidad creciente que tensiona el funcionamiento de los consorcios.

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