En 2026, el presupuesto de viáticos y pasajes de la Presidencia —administrado por Karina Milei— pasó de $2.531 millones ejecutados en 2025 a una proyección de $4.112 millones, un aumento del 62,5%.
A pesar de sostener un discurso centrado en el ajuste del gasto público y la crítica a “la casta”, el gobierno de Javier Milei incrementó de manera significativa el presupuesto destinado a viajes oficiales. En 2026, el ítem de viáticos y pasajes de la Presidencia —bajo la órbita de Karina Milei— asciende a $4.112 millones, frente a los $2.531 millones ejecutados en 2025, lo que representa un aumento del 62,5%.
Este crecimiento se explica en parte por la intensa agenda internacional del mandatario: en lo que va de su gestión ya realizó 37 viajes al exterior y acumuló 116 días fuera del país, es decir, cerca del 14% de su tiempo en el cargo. Estados Unidos encabeza la lista de destinos con 16 visitas, seguido por Italia, España y otros países europeos y latinoamericanos.
Sin embargo, varios de estos viajes fueron cuestionados por su carácter no institucional. Algunas giras incluyeron participación en eventos privados o encuentros políticos, como foros ideológicos o reuniones con referentes de la derecha internacional, sin agendas bilaterales formales con otros jefes de Estado. Incluso hubo viajes con resultados fallidos, como el intento de encuentro en Noruega con la activista Corina Machado.
Las críticas también apuntan a contradicciones en las medidas de austeridad. Aunque una norma oficial limitaba las comitivas a un funcionario por evento para reducir gastos, se registraron excepciones y situaciones irregulares, como la presencia de personas no autorizadas en vuelos oficiales. Además, se señalaron gastos elevados en alojamiento y logística, incluyendo estadías en hoteles de lujo.