El presidente Javier Milei admitió por primera vez que la economía atraviesa un momento difícil y pidió “paciencia” a la población. “Estos últimos meses fueron duros”, reconoció este jueves en un mensaje difundido en sus redes sociales, aunque insistió en que “el rumbo es el correcto”.
El reconocimiento se produjo en un contexto de creciente malestar social reflejado en encuestas, que muestran un aumento sostenido de la imagen negativa del mandatario. A la par, se conocieron datos oficiales que dan cuenta del enfriamiento de la actividad económica: la industria registró en febrero una caída interanual del 8,7%, con fuertes desplomes en sectores clave como maquinaria, automotores y textiles, varios de ellos por encima del 20%.
Pese a este escenario, Milei defendió su programa económico —basado en el ajuste fiscal, la desregulación y la apertura de importaciones— y descartó cambios de rumbo. Sostuvo que las dificultades actuales son consecuencia de la herencia recibida y aseguró que los resultados de sus políticas “ya están a la vista”.
En su mensaje, también volvió a cuestionar con dureza a la prensa, a la que acusó de distorsionar la realidad económica. Sin embargo, reconoció que la mejora no alcanza a todos por igual: “Las estadísticas reflejan promedios y sabemos que hay gente en los extremos de la distribución”, señaló, antes de reiterar su pedido de paciencia.
Números que preocupan
Los indicadores económicos refuerzan el clima de preocupación. Además de la caída industrial, la construcción volvió a retroceder en febrero y acumula variaciones negativas, afectando a uno de los sectores más importantes para el empleo. A esto se suman un leve aumento del desempleo y una inflación que, tras desacelerarse inicialmente, volvió a mostrar una tendencia al alza en los últimos meses.
En ese marco, el mensaje presidencial marca un punto de inflexión: por primera vez, el Gobierno reconoce abiertamente las dificultades económicas, aunque mantiene su apuesta a que los resultados positivos llegarán con el tiempo.