El ocaso del algoritmo: los números que marcan el divorcio entre el relato digital de Milei y la calle

Informes de las principales consultoras del país revelan que el “blindaje mediático” en redes sociales ya no alcanza para contener el malestar social. Por primera vez, la aprobación del Gobierno cae por debajo de la inflación acumulada y el pesimismo le gana a la esperanza en los centros urbanos.

El ecosistema digital que funcionó como el gran motor del ascenso de Javier Milei muestra signos de fatiga estructural. Según el último informe de la consultora Zuban Córdoba, la imagen negativa del presidente ha escalado hasta perforar el piso del 55%, marcando que el discurso de la “lucha contra la casta” ya no es suficiente para compensar la pérdida del poder adquisitivo. El fenómeno, que antes se mantenía en una burbuja de interacciones positivas, hoy choca con una realidad donde la preocupación por el desempleo y la pobreza ha desplazado al debate sobre la ideología de género o el cierre de organismos estatales.

Por su parte, el Monitor de Humor Social de D’Alessio IROL/Berensztein destaca un dato alarmante para la Casa Rosada: el 70% de los consultados afirma que su situación económica personal es peor que hace un año. Esta percepción de deterioro constante ha generado un “apagón” en la militancia digital orgánica, que ya no logra dominar la conversación pública con la misma intensidad. El estudio revela que el apoyo de la clase media se está licuando ante el aumento desproporcionado de las tarifas y la medicina prepaga, sectores que fueron el núcleo del voto castigo en 2023.

La consultora Poliarquía también observa un fenómeno de “desgaste prematuro”. Sus mediciones indican que el índice de optimismo sobre el futuro económico cayó 12 puntos en el último bimestre, situándose en niveles similares a los de los momentos de mayor crisis de gestiones anteriores. Lo más impactante es que la credibilidad de la palabra presidencial está en su punto más bajo, ya que gran parte de la población percibe que los datos de inflación que celebra el Gobierno no se reflejan en el ticket del supermercado.

La estrategia de comunicación, liderada por el equipo de Santiago Caputo, intenta contrarrestar estos números con una hiperactividad en la red X (antes Twitter), pero los especialistas en big data advierten que se trata de un “eco-chamber”. Es decir, el oficialismo está hablando para su propio núcleo duro mientras el ciudadano de a pie se desconecta de la política por agotamiento. El análisis de sentimiento en redes demuestra que las menciones negativas hacia la gestión ya no provienen solo de la oposición, sino de usuarios que se identificaban como “independientes” y que ahora utilizan las redes para denunciar la falta de sensibilidad social.

El problema de fondo que señalan los analistas es el choque frontal entre el superávit fiscal “de planilla” y el déficit habitacional y alimentario de las provincias. Mientras el Presidente se enfoca en sus interacciones con magnates tecnológicos, las encuestas territoriales muestran que el ajuste en las provincias ha unificado a gobernadores e intendentes en un reclamo que las redes no pueden silenciar. La desconexión entre la agenda de la cuenta personal de Milei y las urgencias del interior profundo está creando un vacío de representación que la oposición comienza a capitalizar.

Finalmente, el dato más disruptivo de las últimas semanas es la caída de la imagen de Milei entre los jóvenes de 16 a 24 años, el segmento que fue su principal base de apoyo. Para este grupo, la promesa de libertad se ha transformado en la imposibilidad de planificar un futuro básico. Si la gestión no logra traducir el relato de los “clics” en una mejora tangible del consumo interno, el riesgo de que el modelo se apague definitivamente es una posibilidad que los consultores ya miden como un escenario de alta probabilidad para el próximo semestre.

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