El Frente Sindical de Universidades Nacionales y el movimiento estudiantil convocan a una nueva jornada de protesta nacional. El reclamo se centra en la asfixia presupuestaria, la caída de los salarios docentes y la defensa de la educación pública.
El conflicto entre el Gobierno Nacional y el sistema universitario entra en una etapa de máxima tensión. Este martes, el Frente Sindical de Universidades Nacionales y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) confirmaron la convocatoria a una segunda Marcha Federal Universitaria para el próximo martes 12 de mayo. La medida es la respuesta directa a una política oficial que, según denuncian los gremios, sigue sin cumplir con la Ley de Financiamiento Educativo y mantiene el presupuesto en niveles de parálisis técnica.
Un punto central del reclamo es la brecha insostenible entre los salarios y el costo de vida. Datos recientes del sector revelan que el Gobierno otorgó un aumento salarial equivalente a apenas la mitad de la inflación registrada desde el inicio de la gestión libertaria. Esta pérdida del poder adquisitivo, que ya supera el 40%, ha empujado a gran parte de los docentes y no docentes por debajo de la línea de pobreza, convirtiendo la situación en una crisis humanitaria dentro de los claustros.
La movilización del 12 de mayo busca superar el hito del pasado 23 de abril, denunciando que el Ministerio de Capital Humano utiliza “maniobras de distracción”. Mientras el Ejecutivo anuncia actualizaciones menores para gastos de funcionamiento (luz, gas y limpieza), ignora sistemáticamente la recomposición de los salarios, que representan el 90% del presupuesto universitario. Desde los sindicatos advierten que la estrategia oficial de “auditar para no pagar” es una excusa para avanzar en el desmantelamiento de la educación pública.

El malestar se extiende también a la falta de inversión en ciencia y tecnología. Investigadores y becarios se sumarán a la marcha para denunciar que el Gobierno está violando de forma flagrante la ley vigente, que obliga al Estado a garantizar el financiamiento adecuado para las altas casas de estudio. “No hay universidad posible con trabajadores que no pueden cubrir la canasta básica”, señalaron desde el Frente Sindical, remarcando que la oferta oficial es “una burla” frente a la escalada de precios en alimentos y servicios.
La logística de la marcha prevé una columna central en la Ciudad de Buenos Aires que se desplazará desde el Congreso hacia la Plaza de Mayo, replicando las protestas en todas las capitales provinciales. Se espera que la jornada sume el apoyo de diversos sectores sociales que ven en la universidad pública el último refugio de ascenso social. La organización ya trabaja en un documento que exigirá el cese inmediato del ahogo financiero y el cumplimiento estricto de las leyes de financiamiento que el Ejecutivo hoy ignora.
Finalmente, la convocatoria pone en jaque el discurso de austeridad de la Casa Rosada. Para los rectores y gremios, el desfinanciamiento no es un problema de “falta de plata”, sino una decisión política de asfixiar al sistema. La cuenta regresiva hacia el 12 de mayo ya comenzó, y promete ser el desafío más importante para la gestión de Javier Milei en este semestre, con una comunidad educativa que se declara en estado de alerta permanente hasta que se recupere el valor real de los salarios y el presupuesto.