Informe: el 60% de las personas que viven en la calle quedó en esa situación en los últimos 2 años

La cifra surge del primer relevamiento nacional realizado por el Ministerio de Capital Humano, que identificó 9.421 personas en situación de calle en 18 provincias y la Ciudad de Buenos Aires.

El 60% de las personas que hoy viven en la calle llegó a esa situación en los últimos dos años, un dato que expone con claridad el impacto de la crisis económica sobre el tejido social. El deterioro de los ingresos, la inestabilidad laboral y el aumento del costo de vida no solo profundizan la pobreza, sino que también rompen redes de contención, dejando a miles de personas en condiciones de extrema vulnerabilidad.

La cifra surge del primer relevamiento nacional realizado por el Ministerio de Capital Humano, que identificó 9.421 personas en situación de calle en 18 provincias y la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, el dato está lejos de ser completo: cinco provincias —Tierra del Fuego, La Rioja, Santiago del Estero, Formosa y Buenos Aires— no participaron del estudio, lo que deja fuera a una parte significativa de la población afectada.

El informe revela además que el fenómeno no responde únicamente a situaciones estructurales de larga data, sino a un proceso reciente de exclusión. Mientras el 32% lleva más de dos años en la calle, el 59% cayó en esa situación en un período igual o menor a ese tiempo. Este desplazamiento acelerado hacia la marginalidad da cuenta de un entramado social cada vez más frágil, donde perder el empleo o no poder sostener un alquiler puede significar quedar fuera del sistema.

Los datos también muestran perfiles que contradicen ciertos estereotipos: el 90% posee DNI, más de la mitad tiene estudios primarios completos y el 53% realiza alguna actividad laboral, en su mayoría informal. Aun así, esos ingresos resultan insuficientes para garantizar condiciones mínimas de vida. Incluso, el 56% recibe asistencia estatal, lo que evidencia que las políticas actuales no logran compensar el deterioro económico.

La problemática, además, está atravesada por desigualdades de género y edad: el 83% son varones y el 92% mayores de edad, aunque también hay más de 500 menores en esta situación. Detrás de estos números aparecen historias marcadas por la ruptura de vínculos familiares, problemas de salud y consumos problemáticos, que se agravan en contextos de crisis.

Estudios de ONGs advierten que podrían ser muchos más

Organizaciones sociales advierten que la situación podría ser aún más grave. En la Ciudad de Buenos Aires, un censo popular realizado en 2025 estimó que hay casi 12.000 personas viviendo en la calle, una cifra superior a la relevada a nivel nacional. Desde estos espacios señalan que la falta de cobertura territorial y las limitaciones metodológicas impiden dimensionar el problema en su totalidad.

En este contexto, la decisión del Gobierno nacional de transferir a las provincias la responsabilidad de la atención de las personas en situación de calle suma otro elemento de incertidumbre. Con capacidades desiguales entre jurisdicciones, el riesgo es que la asistencia se vuelva aún más fragmentada, profundizando una crisis que ya muestra señales claras de desintegración social.

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