Mauricio Macri mantuvo un encuentro con Ricardo Lorenzetti con la mira puesta en la Corte Suprema. El objetivo, según trascendió, fue explorar la posibilidad de construir una mayoría interna crítica de Javier Milei, dispuesta a firmar fallos que impacten en el frente político del Gobierno.
Durante la reunión, Macri le sugirió a Lorenzetti avanzar en un entendimiento con Carlos Rosenkrantz para disputar la conducción del tribunal y desplazar a Horacio Rosatti de la presidencia. Rosatti, con la llegada de Juan Bautista Mahiques al Ministerio de Justicia, atraviesa un momento de mayor sintonía con la administración libertaria.
La propuesta incluyó una fórmula de alternancia en la presidencia entre Lorenzetti y Rosenkrantz, con mandatos de un año cada uno. El rafaelino nunca terminó de digerir su salida de la conducción del máximo tribunal y, desde que fue desplazado por Rosatti y Rosenkrantz, sostiene una estrategia constante para recuperar ese lugar de poder, hoy potenciado por la influencia sobre el Consejo de la Magistratura.