El exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) que llegó al cargo de la mano de José Luis Espert, está en el ojo de la tormenta tras la filtración de audios que revelan presuntos pedidos de retornos y desvíos de fondos destinados a personas con discapacidad.
La estrategia de Diego Spagnuolo frente a la justicia federal parece ser el mutismo absoluto. Quien fuera el director ejecutivo de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) se presentó este martes en los tribunales de Comodoro Py, pero se negó a prestar declaración indagatoria. La citación del juez Ariel Lijo se da en el marco de una investigación que estalló tras la difusión de audios que exponen una red de pedidos de coimas a cambio de agilizar pagos y licitaciones. Sin embargo, la causa cobró una dimensión mucho más explosiva al trascender que la justicia también investiga el rol de Karina Milei, luego de que en las grabaciones se mencionara el cobro de un presunto “peaje del 3%” destinado directamente al entorno de la Secretaría General de la Presidencia.
El escándalo reveló un esquema de corrupción en el que se solicitaban porcentajes de dinero a proveedores de medicamentos de alto costo dentro del programa “Incluir Salud”. La mención a “El Jefe” en los audios de los operadores de la ANDIS sugiere un circuito de recaudación que excedía los límites de la Agencia. Aunque Spagnuolo intentó inicialmente desacreditar las pruebas alegando que se trataba de montajes, las pericias lo dejaron en una situación asfixiante. Su negativa a declarar este martes es vista como un intento de ganar tiempo mientras el juzgado analiza si ese “3%” efectivamente formaba parte de una estructura de financiamiento político orquestada desde las sombras del poder.
El factor Espert: el padrino político de Spagnuolo
La llegada de Diego Spagnuolo a la cima de la ANDIS no fue azarosa, sino que respondió a un acuerdo político directo: Spagnuolo es el hombre de confianza de José Luis Espert. El vínculo entre ambos es histórico; el ahora exfuncionario fue el apoderado legal del partido de Espert y su principal operador jurídico durante años antes de la fusión definitiva con el universo libertario.
Esta relación coloca a Espert en una posición incómoda, ya que Spagnuolo era considerado su principal “cuadro administrativo” dentro del organigrama estatal. La caída de Spagnuolo es leída también como un golpe al ala política del diputado, quien debió distanciarse del escándalo a medida que los audios de las coimas y las menciones a la familia presidencial se hacían públicos. Inclusive se bajó de su candidatura en las últimas elecciones legislativas que lo ponía a Espert como primer diputado nacional por La Libertad Avanza (LLA) en la provincia de Buenos Aires. Para los investigadores, entender el entramado de influencias es clave para determinar cómo se montó un sistema de retornos en una de las áreas más sensibles del Estado.

Finalmente, la salida de Spagnuolo de Tribunales, esquivando a la prensa y sin responder por los cargos de defraudación a la administración pública, marca la compleja situación del gobierno que prometió sanear las cuentas y terminó envuelto en una causa que roza el corazón de presidente. Mientras el juez Lijo evalúa los próximos pasos, la sombra del “3% de Karina” sigue golpeando la línea de flotación de una gestión que hoy se encuentra bajo estricta vigilancia judicial.