Una nueva encuesta nacional de la consultora Synopsis encendió señales de preocupación en la Casa Rosada: el presidente Javier Milei muestra una caída en su nivel de adhesión y hoy una mayoría de los argentinos asegura que preferiría un cambio de rumbo político.
El relevamiento, realizado sobre 1.585 casos en todo el país y con un margen de error de +/- 2,4%, expone un escenario cada vez más complejo para el oficialismo de cara al mediano plazo. Si las elecciones presidenciales de 2027 fueran hoy, Milei alcanzaría un 37,2% de apoyo, pero el dato más sensible para el Gobierno es el deterioro de su núcleo duro: apenas un 12,4% afirma que le “gusta todo” del mandatario.
La encuesta dividió las respuestas en cuatro grandes grupos. El segmento más fiel al Presidente se redujo al 12,4%, mientras que un 29,3% sostiene que, aunque no está completamente conforme con Milei, todavía no encuentra una alternativa mejor. Ambos sectores suman un 41,7% de respaldo potencial.
Sin embargo, del otro lado crece con fuerza el malestar social y político. Un 8,2% respondió que no le gusta del todo Milei y que sí observa opciones superadoras, mientras que el rechazo más duro —quienes aseguran que “no les gusta nada” del mandatario— escala al 49,5%. En conjunto, quienes no quieren una continuidad del actual liderazgo ya representan el 57,7%.
Los números empeoran aún más cuando la discusión gira sobre continuidad o cambio. Solo un 33,8% se inclina por sostener el rumbo actual del país, mientras que un contundente 61,5% considera necesario buscar un cambio respecto de lo que ocurre hoy en Argentina.
El estudio también refleja un escenario de fuerte competencia política. En intención de voto por espacios, el peronismo aparece levemente por encima de La Libertad Avanza: obtiene un 32,9% contra un 30,3% del oficialismo. Más atrás se ubican la izquierda con 9,6%, el PRO con 7,8%, Provincias Unidas con 3,9% y otros espacios menores.
Los datos de Synopsis representan una advertencia para el Gobierno nacional en medio del desgaste económico, la persistencia de la crisis social y las dudas crecientes sobre la capacidad del oficialismo para sostener el apoyo que llevó a Milei a la Presidencia.