La economía argentina continúa mostrando señales de debilidad. Según la Unión Industrial Argentina (UIA), la actividad industrial cayó 5% interanual y 0,8% mensual en mayo, consolidando un escenario de bajo nivel productivo que se arrastra desde hace meses.
Aunque algunos sectores registraron leves mejoras mensuales por una baja base de comparación, la tendencia general sigue siendo negativa. La construcción continúa muy por debajo de los niveles de 2022, la producción automotriz acumula una fuerte contracción interanual, la metalmecánica profundizó su caída y el consumo energético industrial volvió a descender, reflejando una menor actividad en las plantas fabriles.
Los datos oficiales del INDEC muestran que la industria manufacturera acumuló una baja del 2,4% en el primer cuatrimestre del año y opera cerca de un 10% por debajo de los niveles de 2022. Los bienes durables y semidurables fueron los más afectados por el enfriamiento del mercado interno, con desplomes en sectores como automotores, línea blanca, textiles, indumentaria y calzado.
El deterioro también impacta sobre el entramado productivo. De acuerdo con datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), desde noviembre de 2023 hasta marzo de 2026 dejaron de operar 26.448 empresas, al pasar de 512.357 a 485.909 unidades productivas. Solo en marzo cerraron 2.011 firmas, acelerando una tendencia que había mostrado una breve desaceleración en febrero.
Los sectores más golpeados fueron Comercio, Industria, Transporte, Alojamiento y Gastronomía. En términos territoriales, 23 de las 24 provincias registran menos empresas que al inicio de la actual gestión, siendo Neuquén la única excepción.
La caída de la actividad también se refleja en el empleo. Entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 se perdieron 339.841 puestos de trabajo registrados en unidades productivas, mientras que el empleo en casas particulares se redujo en más de 30.000 trabajadores. En total, el empleo privado registrado cayó en 370.487 puestos de trabajo durante el período.
Con una industria en retroceso, miles de empresas cerradas y una marcada destrucción de empleo, los principales indicadores productivos continúan evidenciando el deterioro de la economía real.