El oficialismo logró destrabar en la Cámara Baja la ampliación del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones. Con apoyo de los bloques aliados, el Gobierno avanza en su estrategia de blindaje fiscal y cambiario para capitales extranjeros.
El oficialismo nacional se anotó un triunfo político clave en el Congreso de la Nación. Tras una extensa jornada de debate y negociaciones a contrarreloj, la Cámara de Diputados otorgó media sanción al proyecto del “Súper RIGI”, la iniciativa impulsada por el Poder Ejecutivo que profundiza y amplía los beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios contemplados originalmente en la Ley Bases para las megainversiones corporativas.
La aprobación del proyecto representa un fuerte espaldarazo legislativo para la gestión de Javier Milei en un momento de alta sensibilidad política y tensiones cruzadas con diferentes bloques de la oposición. Con este resultado favorable, el texto pasa ahora al Senado de la Nación, donde el oficialismo deberá reconfigurar su estrategia de alianzas para replicar el quórum y convertir la iniciativa en ley.
Los puntos centrales del “Súper RIGI” aprobado en Diputados:
- Ampliación de los beneficios fiscales: El nuevo esquema reduce aún más las alícuotas del Impuesto a las Ganancias de forma progresiva para los proyectos que superen los pisos de inversión estipulados, y otorga exenciones totales en derechos de importación y exportación por plazos extendidos.
- Estabilidad cambiaria reforzada: El proyecto garantiza el libre acceso al mercado de cambios y la libre disponibilidad de divisas de manera anticipada a las empresas adscritas, blindando los flujos financieros contra futuras regulaciones o restricciones cambiarias.
- Prórroga de plazos de adhesión: Se flexibilizaron los tiempos formales para que los grandes conglomerados internacionales y locales puedan presentar sus carpetas técnicas de inversión, extendiendo la vigencia de la ventana de ingreso al régimen especial.
Oxígeno para el relato oficialista
La obtención de la media sanción le permite al Gobierno exhibir capacidad de articulación parlamentaria y enviar una señal de previsibilidad jurídica hacia los mercados financieros internacionales y los organismos de crédito. Desde el bloque de La Libertad Avanza celebraron el resultado como un paso fundamental para acelerar el ingreso de capitales en sectores estratégicos como la minería, la energía y el agro de gran escala.
Por su parte, los sectores de la oposición que votaron en contra reiteraron sus críticas al articulado, advirtiendo que el régimen configura una “cesión excesiva de soberanía fiscal” que genera una asimetría lesiva en perjuicio de las pequeñas y medianas empresas nacionales, las cuales quedan excluidas de las exenciones impositivas que ahora beneficiarán a las multinacionales.