El Gobierno nacional analiza poner en venta hasta 50.000 hectáreas pertenecientes al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), en el marco de un proceso de revisión de las tierras que utiliza el organismo para sus actividades, una medida que vuelve a abrir el conflicto por el destino del patrimonio científico estatal.
El presidente del instituto, Nicolás Bronzovich, sostuvo que “solo unas 50.000 hectáreas tienen un real uso científico o tecnológico” y detalló que ya fueron desafectadas unas 15.000. El INTA posee cerca de 100.000 hectáreas distribuidas en todo el país, utilizadas para investigación, desarrollo tecnológico y conservación de recursos genéticos.
La iniciativa despertó un fuerte rechazo entre los trabajadores del organismo. Desde Apinta y ATE sostienen que detrás del plan existe un intento de desprenderse de activos estratégicos para favorecer negocios inmobiliarios. “¿Por qué venderlas si al INTA entra más plata de la que se gasta para su funcionamiento? ¿Por qué hay que rematar las tierras que son un valor, un activo que no genera costos de mantenimiento? Esto es porque las quieren sacar a remate a precio vil, hacer un negocio inmobiliario”, cuestionan los trabajadores.
El proyecto se suma a una serie de medidas impulsadas por la gestión de Javier Milei sobre el organismo. A fines de 2024 se diseñó un plan para vender 27.000 hectáreas distribuidas en 22 campos experimentales, mientras que este año el Ejecutivo intentó subastar más de 30 hectáreas del ex INTA AMBA en Ituzaingó, una operación que fue frenada por la Justicia.