En la AFA crecen las sospechas de que Mauricio Macri habría instigado y promovido la amenaza de una dura sanción de la FIFA contra la Selección Argentina, una maniobra que, según dirigentes cercanos a Claudio “Chiqui” Tapia, buscó desestabilizar al plantel antes de la final del Mundial y golpear políticamente a la conducción del fútbol argentino.
La hipótesis comenzó a tomar fuerza luego de que trascendiera que los futbolistas fueron advertidos sobre una posible suspensión de hasta diez años por haber desplegado una bandera con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” tras la victoria frente a Inglaterra. Aunque nunca se oficializó ninguna sanción, familiares de los jugadores aseguraron que la amenaza existió y que el episodio afectó anímicamente al plantel antes del encuentro decisivo con España.
En los clubes alineados con Tapia sostienen que Macri habría utilizado sus vínculos dentro de la FIFA para hacer llegar esa advertencia, con el objetivo de erosionar la imagen del presidente de la AFA y favorecer una ofensiva política para desplazarlo. El expresidente ocupa desde 2020 la presidencia de la Fundación FIFA, designado por Gianni Infantino, una posición que le permite mantener estrechos contactos con dirigentes de peso en el fútbol internacional.
La sospecha se enmarca en la disputa por el futuro del fútbol argentino. En la AFA consideran que Macri integra el sector que impulsa el desembarco de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) y que, para avanzar con ese proyecto, necesita debilitar a Tapia y a la actual conducción de la entidad.
Las versiones también se alimentaron por la difusión de información sobre una supuesta orden judicial de Estados Unidos para secuestrar el teléfono celular de Tapia, una noticia publicada por medios nacionales y luego desmentida por la AFA. En realidad, la investigación judicial estadounidense apunta a Guillermo Tofoni, denunciante de Tapia y viejo aliado de Macri, a quien un juez le ordenó explicar la filtración de documentación protegida por normas de confidencialidad y disponer la devolución o destrucción de ese material.
Tofoni mantiene desde hace años una estrecha relación con el expresidente, quien además no oculta su intención de volver a tener influencia en Boca Juniors y ha respaldado públicamente la implementación de las SAD como modelo para el fútbol argentino.
A ese contexto se sumaron las críticas de Macri contra los jugadores por exhibir la bandera de Malvinas tras eliminar a Inglaterra. “Hicieron una de más”, afirmó entonces, cuestionando el gesto de la Selección.
Con ese escenario de fondo, en la dirigencia de la AFA sostienen que la amenaza de la FIFA no habría sido un episodio aislado, sino parte de una maniobra política destinada a condicionar al plantel y abrir un frente contra Tapia. “¿Qué le importa a la UEFA la AFA? Detrás de esto está Macri”, deslizan desde el entorno del presidente de la entidad, convencidos de que la advertencia internacional fue utilizada como una herramienta para disputar el poder en el fútbol argentino.