Empresario Pyme le contestó al gobierno por la frase de los brotes verdes “no hay plata en la calle, la actividad está parada”

El empresario Aldo Lo Russo cuestionó el optimismo del viceministro José Luis Daza y advirtió que la crisis golpea de lleno a las pymes. “La calle no está viendo lo que dice el Gobierno”, afirmó, mientras recordó los casos de Metalfor y Sancor como ejemplos del deterioro productivo.

El empresario pyme Aldo Lo Russo salió al cruce de las declaraciones del viceministro de Economía, José Luis Daza, quien aseguró que en la economía argentina “ya están los brotes verdes”. Para el industrial, la realidad es exactamente la opuesta: “No hay plata en la calle, no se ve un brote verde y la actividad está completamente parada”.

Daza había utilizado la expresión popularizada durante el gobierno de Mauricio Macri para celebrar la mejora en la calificación de la deuda argentina otorgada por Moody’s. Sin embargo, las afirmaciones del funcionario fueron rápidamente cuestionadas por Lo Russo, quien aseguró que el panorama que enfrentan las empresas y los trabajadores está muy lejos de ese optimismo.

“Acabo de hablar con un cliente, también de ideas liberales, que me decía: ‘Es la primera vez que voy a cobrar 400 mil pesos y vuelvo con apenas 200 mil'”, relató el empresario en declaraciones al canal de streaming Ahora Play, como ejemplo de las dificultades que atraviesan los comercios.

No hay plata en la calle. La actividad está completamente parada, no se ve un brote verde. A veces me parece que estas cosas son de muy mal gusto desde la perspectiva de quienes trabajan, sean de la ideología que sean, porque la calle no está viendo eso“, remarcó.

Para reforzar su diagnóstico, Lo Russo mencionó la situación de empresas emblemáticas de la producción nacional. Recordó que Metalfor, fabricante de maquinaria agrícola, atraviesa una profunda crisis pese a haber invertido durante años en tecnología e innovación. “Hoy está muerta”, afirmó, en referencia a la empresa cordobesa que recientemente despidió a 35 trabajadores en su planta de Noetinger.

También apuntó al sector lácteo y citó el caso de Sancor, además de otras firmas como Verónica y numerosas industrias más pequeñas, cuya actividad depende en gran medida del mercado interno. “Están quebradas”, sostuvo, al advertir que la falta de consumo y la paralización de la economía siguen agravando la situación de las pymes argentinas.

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