La fiscalía encontró gastos por $43 millones superiores a los ingresos familiares y unos US$400.000 cuyo origen todavía no estaría corroborado. El insólito plazo otorgado por la justicia vuelve a poner bajo la lupa el abultado patrimonio de Adorni y alimenta las sospechas sobre su origen.
El juez federal Ariel Lijo le otorgó otros 15 días hábiles a Manuel Adorni para que intente justificar el origen de sus bienes, en el marco de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito. La decisión genera fuertes interrogantes, especialmente porque la fiscalía ya detectó importantes inconsistencias en las cuentas del exfuncionario.
El fiscal Gerardo Pollicita reclamó explicaciones sobre 20 puntos vinculados con dólares declarados, operaciones inmobiliarias y distintos movimientos de dinero. Entre las principales observaciones aparecen $43 millones en gastos que superarían los ingresos familiares y unos US$400.000 cuyo origen no estaría debidamente acreditado.
La defensa de Adorni solicitó la prórroga argumentando que no había podido acceder a documentación mencionada en el expediente. Así, el exfuncionario consiguió 15 días adicionales para reunir explicaciones y documentación con las que intentar despejar las dudas sobre su patrimonio.
La investigación también puso el foco en un incremento patrimonial registrado durante su paso por la función pública, además de los bienes y movimientos económicos de su cónyuge. La Justicia analiza la trazabilidad de los fondos declarados ante los organismos correspondientes.
Mientras tanto, las inconsistencias siguen sin explicación. El dato que más indignación genera es que, frente a diferencias millonarias y cientos de miles de dólares cuyo origen no estaría corroborado, la respuesta judicial sea otorgar más tiempo para justificar un patrimonio que ya se encuentra bajo sospecha.
Si las explicaciones finalmente no resultan satisfactorias, Adorni podría ser citado a indagatoria, lo que elevaría aún más la gravedad de una investigación que continúa acumulando interrogantes.