La industria volvió a caer en agosto y profundiza su retroceso

La industria manufacturera volvió a mostrar una fuerte contracción en agosto y profundizó el deterioro que atraviesa el sector durante 2026. Según una estimación de la Unión Industrial Argentina (UIA), la actividad industrial cayó 5,7% interanual durante el octavo mes del año y registró una baja de 0,3% respecto de julio en la medición desestacionalizada. De esta manera, la producción acumuló durante los primeros ocho meses del año una retracción cercana al 3%.

El retroceso se da después de un julio particularmente negativo, cuando el Índice de Producción Industrial Manufacturero del INDEC había registrado una caída interanual del 4,9% y un desplome mensual del 5%. El panorama muestra así dificultades para consolidar una recuperación industrial sostenida, pese a algunos resultados positivos registrados durante el primer semestre. Los datos privados también exhiben una fuerte heterogeneidad entre ramas: mientras algunas actividades vinculadas a la refinación de petróleo, alimentos y bebidas e industrias metálicas básicas lograron sostener niveles de producción, otros sectores continúan acumulando importantes caídas.

Entre los sectores más golpeados aparece la industria automotriz, que acumuló una caída del 17,4% entre enero y agosto, mientras que la metalmecánica retrocedió 3,3% y los minerales no metálicos lo hicieron 6,1%. En el caso de la actividad metalúrgica, un relevamiento de ADIMRA registró una baja interanual del 6,1% en agosto y una utilización de la capacidad instalada de apenas 39,6%. La entidad señaló además que los bienes de capital tuvieron una contracción del 11,1%, en un escenario marcado por la escasez de pedidos y la debilidad de la demanda.

El dato de agosto vuelve a poner en discusión la profundidad de la recuperación de la economía argentina y el comportamiento de la demanda interna. La industria continúa operando por debajo de los niveles alcanzados en años anteriores y los resultados muestran una creciente distancia entre los sectores que consiguen sostener su actividad y aquellos más vinculados al consumo, la inversión y el mercado interno. Con la producción industrial nuevamente en retroceso, el desafío para los próximos meses será determinar si se trata de una fase transitoria o de una tendencia más prolongada de debilitamiento del entramado productivo.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on telegram
Telegram
Share on whatsapp
WhatsApp