La directora del FMI elogió el rumbo del Gobierno libertario, mientras en Argentina se multiplican los escándalos de corrupción y el malestar social por el ajuste.
El Fondo Monetario Internacional, a través de su directora gerente Kristalina Georgieva, salió a respaldar al presidente Javier Milei y celebró las declaraciones del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bressent. Según Georgieva, Argentina “necesita políticas sólidas de estabilización” para sostener la credibilidad de su plan económico.
El aval internacional, sin embargo, contrasta con la realidad local. El gobierno de Milei acumula derrotas en el Congreso, enfrenta fracturas con los gobernadores y está atravesado por denuncias de coimas que involucran a funcionarios de su círculo íntimo. La situación política deja en evidencia que los aplausos desde afuera no logran frenar la crisis interna.
We welcome @SecScottBessent’s statement of support for Argentina. This underscores the crucial role of partners in promoting strong policies for stabilization and growth for the benefit of the people of Argentina. https://t.co/sl5J2Ziijp
— Kristalina Georgieva (@KGeorgieva) September 22, 2025
Desde Washington, el FMI repite el mismo libreto de siempre: ajuste, disciplina fiscal y “estabilidad” como receta para el crecimiento. Pero en Argentina esas medidas se traducen en inflación persistente, recortes en áreas sensibles como discapacidad y universidades, y un creciente descontento social.
Lejos de fortalecer a Milei, el respaldo de Georgieva muestra hasta qué punto el Gobierno se sostiene en el visto bueno de los organismos internacionales y no en el consenso interno. La foto de Milei con el FMI podrá servir para los mercados, pero no resuelve la pérdida de legitimidad política ni el deterioro de la vida cotidiana de millones de argentinos.