AMBA: el boleto subirá 4,1% en noviembre, mientras el Gobierno prepara nuevos ajustes en los subsidios

El costo de viajar en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) volverá a subir en noviembre, con un aumento del 4,1% en las tarifas de transporte público, un ajuste que supera a la inflación del mes pasado y se da en medio de una política oficial que apunta a reducir los subsidios al sector al nivel más bajo en dos décadas.

Este nuevo incremento llega en un contexto en el que los hogares del AMBA ya destinan cada vez más dinero al transporte: el gasto en movilidad creció 33% interanual, por encima de la inflación, mientras la cantidad de pasajeros sigue cayendo.

Tarifas que suben más que los salarios

Luego de que el INDEC informara una inflación de 2,1% en septiembre, se confirmó el porcentaje del aumento tarifario previsto por el esquema de actualización automática que rige para el subte y los colectivos de jurisdicción porteña: la suba será del doble, con un 4,1% que se aplicará desde noviembre.

En la Ciudad de Buenos Aires, tanto el subte como los colectivos actualizan sus precios de acuerdo al Índice de Precios al Consumidor (IPC) nacional, con un plus de dos puntos porcentuales. En la provincia de Buenos Aires se toma el IPC del Gran Buenos Aires, que también fue de 2,1% en septiembre.

Así, los nuevos valores quedarán aproximadamente en:

  • Subte: $1.114,91
  • Colectivo mínimo en CABA: $547,57
  • Colectivo mínimo en PBA: $550,69

Por ahora, los colectivos de jurisdicción nacional y los trenes metropolitanos no tendrán cambios: sus tarifas permanecen congeladas desde julio y septiembre, respectivamente.

Ajuste sobre subsidios y horizonte de aumentos

El aumento de noviembre no será el último. El Presupuesto 2026 enviado por el Gobierno al Congreso confirma que se mantendrá el recorte sobre las transferencias para subsidiar el transporte público, que caerían al nivel más bajo desde 2005 en relación al PBI.

Según el Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), aunque nominalmente las partidas aumentan un 13% respecto a 2025, ese incremento no alcanza para cubrir los costos reales del servicio.

Los especialistas advierten que, salvo un fuerte recorte de frecuencias o un repunte inesperado en la cantidad de pasajeros, las tarifas deberían subir al menos 30% durante 2026 para que el sistema sea sustentable bajo la actual política de ajuste.

Más gasto, menos pasajeros

Mientras los subsidios se achican y las tarifas suben, los datos muestran que cada vez se viaja menos. Entre enero y julio, la cantidad de pasajeros transportados cayó 7,26% en trenes, 6,52% en subte, y 0,82% en colectivos, respecto al año pasado.

En comparación con 2019, la caída es todavía más pronunciada: casi 28% menos pasajeros en trenes y más del 40% menos en el subte.

Al mismo tiempo, los hogares del AMBA gastan cada vez más en moverse. En septiembre, un hogar promedio destinó $74.692 al mes al transporte público, un 33% más que un año atrás, y con salarios que siguen rezagados.

El ajuste que se siente en el día a día

El encarecimiento del transporte golpea directamente a los trabajadores, en un contexto de ingresos estancados y precios que no dejan de subir. El rubro transporte fue uno de los que más aumentó en el último índice de precios, con una suba promedio del 3% en septiembre y picos de hasta 4,6% en la Patagonia, empujado por el impuesto a los combustibles, la volatilidad del dólar y el alza internacional del petróleo.

Así, entre tarifas que se ajustan por encima de la inflación y subsidios que se reducen, cada viaje en el AMBA se convierte en un nuevo golpe al bolsillo de los trabajadores y trabajadoras que dependen del transporte público para llegar a sus empleos.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on telegram
Telegram
Share on whatsapp
WhatsApp