Juan Martín de la Serna, presidente de la compañía en Argentina, pidió que se impongan regulaciones frente al avance de las plataformas chinas Shein y Temu, cuya expansión acelerada en la región estaría según él “desequilibrando el campo de juego”.
Mercado Libre, la empresa que durante años se presentó como emblema del libre mercado y del ideario anarcocapitalista que hoy inspira al gobierno de Javier Milei, ahora reclama la intervención del Estado. Juan Martín de la Serna, presidente de la compañía en Argentina, pidió que se impongan regulaciones frente al avance de las plataformas chinas Shein y Temu, cuya expansión acelerada en la región estaría —según él— “desequilibrando el campo de juego”.
“Es importante tener un buen marco regulatorio que sea igual para todos los que compiten. Las regulaciones son muy importantes, tanto en las finanzas como en el comercio”, sostuvo De la Serna, en una declaración que contrasta con el discurso histórico de Marcos Galperin, fundador de Mercado Libre, ferviente defensor de la desregulación, la “motosierra” estatal y la competencia sin restricciones.
El ejecutivo advirtió que el ingreso masivo de productos chinos a bajo costo podría afectar a las pequeñas y medianas empresas —que representan el 90% de las ventas de la plataforma— y “socavar el tejido productivo local”. También reclamó que la apertura indiscriminada del comercio “genera empleo en China, no en Argentina”, un argumento que, paradójicamente, apela a la protección de la industria nacional y al rol regulador del Estado.
Sé q me repito, pero cuando digo q el empresariado argentino es lo q SUBDESARROLLÓ Argentina me refiero a ésto. El presidente de Mercado Libre (¡LIBRE!) pide regulaciones estatales e impuestos para competir contra inversiones del extranjero. Éso son.
— Tartu (@TartuTV) November 5, 2025
El drama de la Argentina. pic.twitter.com/Ii8vXtyONa
Mientras tanto, países como Chile, Uruguay y México ya implementaron medidas para proteger a sus pymes del desembarco asiático. En la Argentina, el gobierno libertario de Milei —que promete desregulación total y libre competencia— aún no ha tomado una postura.
Según la consultora Sensor Tower, la aplicación Temu aumentó un 143% sus usuarios activos en América Latina durante el primer semestre de 2025, alcanzando más de 105 millones de personas. Con precios muy bajos y envíos gratuitos, la plataforma se convirtió en una amenaza directa para el dominio regional de Mercado Libre, que mantiene su liderazgo con 27 trimestres consecutivos de crecimiento y más de 112.000 empleados.
De la Serna destacó que la empresa continúa invirtiendo en infraestructura, con un nuevo centro logístico de 65 millones de dólares en Buenos Aires, aunque reconoció que “la estabilidad y la capacidad de planificar con antelación siempre han sido más difíciles”. Y marcó distancia con la competencia asiática: “Estas empresas suelen vender productos de baja calidad; lo importante es diferenciarnos”.
El pedido de “campo de juego equilibrado” deja al descubierto una contradicción central: la plataforma que hizo bandera del libre mercado ahora demanda regulaciones estatales para proteger su posición frente a la creciente competencia global. En tiempos en que el discurso oficial celebra la desaparición del Estado como árbitro económico, Mercado Libre parece pedir justamente lo contrario: un Estado que, al menos esta vez, intervenga para salvarlo del mercado.