La Fraternidad confirmó un paro de 24 horas ante el estancamiento de las paritarias y la falta de respuestas del Gobierno. Denuncian que los sueldos quedaron pulverizados por la inflación y que ya no alcanza para vivir.
El sindicato La Fraternidad, que agrupa a los conductores de trenes, anunció la realización de un paro de actividades por 24 horas este jueves, ante la falta de avances en las negociaciones paritarias que vienen manteniendo con las autoridades del Ministerio de Trabajo y representantes del sector ferroviario.
La medida de fuerza fue confirmada por las autoridades del gremio tras considerar que las últimas reuniones paritarias no arrojaron resultados concretos respecto a los reclamos de los trabajadores por mejoras salariales y condiciones laborales, en un contexto de inflación que erosiona el poder adquisitivo del salario.
Desde La Fraternidad explicaron que la decisión de parar los servicios ferroviarios busca presionar para lograr un acuerdo que contemple aumentos reales que compensen la pérdida de ingresos que los trabajadores vienen sufriendo, y subrayaron que el estancamiento de las negociaciones llevó al sindicato a adoptar esta medida de fuerza.

La paralización impactará en los servicios de trenes de pasajeros y de cargas que dependen de los conductores nucleados en el gremio, generando inconvenientes para usuarios y empresas en diferentes ramales del sistema ferroviario, y obligará a los pasajeros a reprogramar sus viajes o recurrir a medios alternativos de transporte.
La situación se inscribe en un panorama más amplio de conflicto laboral en diversas actividades del país, donde sindicatos reclaman recomposiciones salariales en línea con el aumento de precios y con condiciones de trabajo dignas, mientras que los representantes del Gobierno sostienen la necesidad de equilibrar las cuentas públicas en medio de restricciones presupuestarias.
El paro de 24 horas anunciado por La Fraternidad representa así una nueva señal de alerta por parte de los trabajadores del sector, que reclaman soluciones urgentes ante un proceso de negociación que, hasta ahora, no logró destrabarse y que promete mantener las tensiones con el Poder Ejecutivo en los próximos días.