En junio, el dólar oficial subió un 5% y sigue manteniendo presión sobre la inflación. Además, el movimiento sobre la moneda norteamericana pone incertidumbre sobre el programa financiero del gobierno de Javier Milei ya que afecta al carry trade que se basa en el dólar frenado.
En mayo la suba de precios fue del 2% y se espera un número similar en junio, aunque por el momento no se espera una baja superior ya que el incremento del dólar presiona sobre los bienes y servicios que cuentan con algún costo en dólares.
Con respecto al carry trade, ese episodio llevó a muchos operadores a dar por terminada la etapa más rentable de la estrategia, pero el panorama comenzó a estabilizarse nuevamente gracias a la moderación del tipo de cambio, el ingreso estacional de divisas del sector agroexportador y la continuidad de las compras de dólares por parte del Banco Central.
En ese contexto, algunos analistas sostienen que el recorrido alcista del dólar podría ser limitado en los próximos meses, lo que vuelve a abrir la puerta para quienes buscan aprovechar las tasas en pesos.