Dato mata relato: El consumo masivo volvió a caer en agosto y ya lleva nueve meses consecutivos en baja

Mientras el Gobierno difundía imágenes de la avenida Corrientes colmada de personas para cuestionar los diagnósticos sobre la caída del consumo, un informe privado mostró otra cara de la economía: el consumo masivo se desplomó 4,9% interanual en agosto y acumula una baja anual de 3,2%. El índice general también retrocedió y lleva nueve meses consecutivos de caídas.

La postal de una avenida Corrientes llena de gente fue utilizada por el Gobierno como argumento para cuestionar las dificultades que distintos sectores vienen señalando en materia de consumo. El video, registrado con una temperatura de 7 grados y con una importante presencia de personas en la zona de teatros y restaurantes, fue compartido en X bajo el mensaje “7 grados centígrados y esto está lleno de gente”. Javier Milei y Luis Caputo retomaron la publicación para cuestionar la idea de que los hogares atraviesan dificultades para llegar a fin de mes.

Pero los datos agregados vuelven a mostrar una realidad mucho menos alentadora. El Índice de Consumo Privado (ICP-UP), elaborado por la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo, registró en agosto una caída mensual de 1,2% y una baja interanual de 0,6%. Con este resultado, acumuló nueve meses consecutivos de variaciones negativas y cerró los primeros ocho meses de 2026 con una contracción de 1,4% frente al mismo período del año pasado.

El deterioro es todavía más marcado cuando se observa el consumo masivo, es decir, las compras frecuentes de productos como carnes, bebidas, lácteos, frutas, verduras, panificados, artículos de limpieza y combustibles. Este segmento, que representa aproximadamente la mitad del gasto de los hogares contemplado por el índice, cayó 4,9% interanual en agosto y acumula una baja de 3,2% en el año. Se trata justamente de bienes vinculados con el consumo cotidiano y no de una actividad excepcional o concentrada en determinados puntos de la ciudad.

El contraste también aparece en los restaurantes. El informe de la UP señaló que el consumo en restaurantes tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires registró en agosto su sexta caída interanual consecutiva, con un retroceso del 7,1%, y acumuló una contracción del 3,3% en los primeros ocho meses del año. Así, la imagen de una avenida céntrica concurrida no necesariamente refleja una recuperación generalizada del consumo ni permite extrapolar el movimiento de una zona puntual al conjunto de los hogares.

Los números que contradicen la postal oficial

Caputo respondió al video con una referencia irónica a quienes advertían sobre las dificultades para llegar a fin de mes. “Calle Corrientes es un consumo de primera necesidad”, escribió el ministro, al tiempo que señaló la disparidad existente entre los distintos sectores de la economía. Milei, por su parte, también cuestionó la interpretación de que la población estuviera atravesando dificultades generalizadas.

Sin embargo, el comportamiento del consumo masivo muestra que el problema no se resuelve con una imagen de una calle llena de personas. El índice releva el comportamiento agregado de los hogares y muestra una contracción sostenida en uno de los componentes centrales del gasto familiar.

Menos autos y mas motos

El panorama es desigual. Los bienes durables aumentaron 1% interanual en agosto y acumularon una mejora de 1,3% en el año, aunque detrás de ese promedio aparecen comportamientos muy diferentes. Las motos tuvieron un verdadero salto: sus patentamientos crecieron 34,7% interanual en agosto y 42,1% entre enero y agosto. Los autos, en cambio, registraron una caída de 19,3% interanual y acumularon un retroceso de 13,7% en los primeros ocho meses.

Los bienes semidurables también mostraron una mejora de 3,3% interanual en agosto y de 2,7% acumulada en el año. Pero esos incrementos conviven con una caída mucho más significativa en los rubros vinculados al consumo cotidiano: el consumo masivo retrocede 4,9% interanual y los servicios de recreación y turismo disminuyeron 5,7%.

El resultado deja expuesto el contraste entre la economía que puede verse en una postal y la que aparece cuando se observan los datos. Mientras el Gobierno busca mostrar movimiento en las calles como evidencia de una recuperación, el indicador de consumo privado vuelve a caer y el consumo masivo encadena nueve meses de retrocesos. La discusión, en definitiva, no pasa por cuánta gente puede verse caminando por Corrientes una noche, sino por cuánto pueden comprar los hogares de manera sostenida.

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