Construcción: En un solo mes se perdieron 4 mil puestos de trabajo registrados

La recesión comienza a golpear con mayor fuerza a uno de los sectores clave de la economía. En julio, la construcción perdió cerca de 4 mil puestos de trabajo registrados, más de 133 empleos por día, al mismo tiempo que la actividad sectorial sufrió una fuerte caída. Los datos del IERIC muestran un nuevo retroceso y profundizan las señales de deterioro del empleo formal.

La construcción vuelve a encender una señal de alarma sobre el estado de la economía. Según los últimos datos del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC), durante julio se contabilizaron 352.511 puestos de trabajo registrados, lo que representa una caída mensual del 1,1% y la pérdida de alrededor de 4 mil empleos formales respecto de junio.

El ritmo de destrucción del empleo resulta significativo: más de 133 puestos registrados desaparecieron por día durante un solo mes. Para el IERIC, el resultado “profundizó la pérdida de dinamismo que venía mostrando la actividad durante los últimos meses”.

El deterioro también queda expuesto al comparar el nivel actual con el comportamiento histórico. El empleo registrado en la construcción quedó 11,5% por debajo del promedio para julio, calculado sobre los registros desde 2011, con excepción de los años 2020 y 2021. El promedio histórico alcanza los 398.380 trabajadores, muy por encima de los 352.511 registrados este año.

La comparación interanual agrega otra señal preocupante. Después de 15 meses consecutivos de variaciones positivas, el empleo registrado cayó 1% respecto de julio de 2025. Si bien el acumulado de los primeros siete meses de 2026 todavía muestra una mejora del 0,7% frente al mismo período del año pasado, el dato de julio marca un cambio de tendencia que vuelve a poner al sector bajo presión.

El escenario resulta todavía más delicado porque la pérdida de puestos de trabajo coincide con una contracción de la actividad. En julio, la construcción cayó 4,6% mensual en la serie desestacionalizada y 4,5% interanual. Es decir, el retroceso no se limita al empleo: la actividad también se está frenando y comienza a trasladar esa pérdida de dinamismo al mercado laboral.

Menos obras, menos empleo y menor consumo de insumos

La contracción se extendió además a buena parte del territorio nacional. Apenas cinco jurisdicciones registraron aumentos mensuales del empleo durante julio. En el denominado Resto del país, la caída alcanzó el 1,5%, mientras que en las Grandes Jurisdicciones fue del 0,9%.

Por regiones, Cuyo registró el mayor retroceso, con una baja del 2,6%. El Área Metropolitana de Buenos Aires y el Noroeste Argentino presentaron descensos del 0,7%.

Entre las provincias, Tierra del Fuego tuvo la caída mensual más profunda, con un desplome del 11,1%. Formosa, en cambio, mostró el mayor crecimiento, con una suba del 3,7%.

La señal de deterioro también aparece en el consumo de materiales. Entre los principales insumos, el asfalto cayó 23,1%, el yeso 21,2%, los ladrillos huecos 12,9%, las cales 9,8%, el hormigón elaborado 9,5% y el cemento Portland 8,1%.

El conjunto de indicadores muestra así un panorama difícil de ignorar: menos actividad, menor consumo de insumos y pérdida de empleo formal. Aunque el acumulado anual todavía permanece en terreno positivo, los números más recientes evidencian una aceleración del deterioro durante julio.

Una señal de alarma para la economía

Los datos del IERIC contrastan con el discurso oficial sobre una recuperación sostenida de la economía. Mientras el Gobierno de Javier Milei sostiene que la actividad está dejando atrás la crisis, la construcción vuelve a mostrar síntomas de enfriamiento y destrucción de empleo registrado.

El sector tiene además un peso estratégico por su capacidad para generar puestos de trabajo y movilizar una extensa cadena de proveedores. Por eso, una caída simultánea de la actividad, los insumos y el empleo constituye una señal especialmente relevante sobre el nivel de inversión y demanda.

El salario promedio de los trabajadores registrados alcanzó en julio los $1.503.158, con una suba interanual del 38,4%. Sin embargo, la evolución salarial se dio en un contexto de fuerte contracción del empleo y de actividad.

En las empresas de 500 trabajadores o más, la remuneración promedio llegó a $2.306.077, aunque sufrió una caída mensual del 31,4%, influida por la redistribución entre escalas salariales posterior al pago del medio aguinaldo.

La construcción, uno de los sectores que históricamente funciona como termómetro de la inversión y la actividad económica, vuelve a mostrar señales de alarma: en apenas un mes perdió unos 4 mil empleos registrados y la actividad cayó más de 4% tanto en términos mensuales como interanuales.

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