La industria automotriz argentina profundiza su deterioro y acumula una caída de 16,9% en la producción durante los primeros nueve meses del año. En septiembre se fabricaron 39.747 vehículos, un 15,6% menos que en igual mes de 2025. El desplome de la producción expone el impacto de la recesión sobre uno de los sectores industriales más importantes del país, mientras el mercado interno continúa por debajo de los niveles del año pasado.
La industria automotriz volvió a mostrar en septiembre un panorama preocupante. Según los datos de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), las terminales produjeron 39.747 unidades durante el mes, lo que representa una caída de 15,6% respecto de septiembre de 2025, cuando se habían fabricado 47.108 vehículos.
El dato adquiere todavía mayor gravedad al observar el acumulado anual: entre enero y septiembre se produjeron apenas 314.975 vehículos, frente a los 379.243 fabricados durante el mismo período del año pasado. Son 64.268 unidades menos, equivalentes a un derrumbe del 16,9%.
La comparación mensual tampoco alcanza para ocultar el deterioro. En septiembre se fabricaron apenas 366 unidades más que en agosto, cuando habían salido de las terminales 39.381 vehículos, lo que representa una mejora marginal de apenas 0,9%.
El retroceso fue especialmente marcado en algunos segmentos. La producción de automóviles se desplomó 28,1% interanual en septiembre, convirtiéndose en uno de los principales factores detrás de la fuerte contracción del sector.
La situación revela además una creciente dependencia de las ventas externas para sostener los niveles de actividad. En septiembre se exportaron 28.213 unidades, un 6,8% más que un año atrás y el mejor registro mensual de 2026. De acuerdo con ADEFA, el 71% de los vehículos producidos durante el mes tuvo como destino mercados externos.
En los primeros nueve meses del año, las exportaciones alcanzaron las 203.072 unidades, equivalentes al 64,5% de la producción total. Brasil concentró más del 60% de los envíos, aunque redujo parcialmente su participación, mientras que América Central, Perú, Chile y Colombia incrementaron su peso y explicaron casi otro 32% de las exportaciones.
El desempeño exportador aparece así como el principal sostén de una industria que enfrenta un escenario cada vez más complicado puertas adentro. El propio presidente de ADEFA, Rodrigo Pérez Graziano, reconoció que el mercado interno se mantiene por debajo de los niveles de 2025, mientras las terminales buscan recuperar volumen de producción.
El contraste es evidente: mientras las exportaciones ofrecen un alivio parcial, la producción acumulada se encuentra casi 17% por debajo del año pasado y el mercado interno continúa sin recuperar los niveles previos. La industria automotriz, uno de los pilares del entramado manufacturero argentino, atraviesa así un año marcado por la fuerte contracción de la actividad y por la creciente necesidad de colocar su producción fuera del país para sostener el funcionamiento de las plantas.