Opositores e intendentes de la región cruzaron al jefe comunal por ausentarse sin la correspondiente autorización del Concejo Deliberante. Aseguran que montó una puesta en escena en redes sociales para ocultar su viaje al país asiático y que la intendencia quedó en un limbo institucional.
El municipio de Tigre quedó en el centro de un incipiente escándalo institucional que sacude a la política bonaerense. Dirigentes opositores y sectores de la propia gestión local denunciaron que el intendente Julio Zamora abandonó el país en un imprevisto viaje a la República Popular China sin haber solicitado la obligatoria licencia ante el Concejo Deliberante local. La maniobra no solo vulnera la Ley Orgánica de las Municipalidades, sino que deja a la Comuna en una situación de irregularidad administrativa grave.
Para encubrir la ausencia en el distrito, la intendencia desplegó una insólita puesta en escena comunicacional. A través de las cuentas oficiales de la comuna y de sus perfiles personales en redes sociales, se continuó difundiendo material audiovisual y fotos de supuestas “recorridas de gestión” por distintos barrios de Tigre, intentando simular que el jefe comunal se encontraba cumpliendo funciones en el territorio mientras, en realidad, se encontraba del otro lado del planeta integrando una delegación comercial.
La gravedad del episodio radica en el vacío de poder y de firma legal que genera en el Poder Ejecutivo municipal. Según la normativa vigente, ante cualquier ausencia prolongada del intendente, el cargo debe ser traspasado de manera interina al primer concejal de la lista ganadora. Al eludir el trámite institucional para evitar el costo político y los cuestionamientos del deliberativo, Zamora dejó al municipio operando sin un responsable legalmente habilitado para firmar decretos, partidas presupuestarias o resoluciones de emergencia.
El hermetismo en el entorno del intendente es total, pero los reproches y las acusaciones de “irresponsabilidad institucional” ya resonaron con fuerza en la Primera Sección Electoral. Según LPO, desde la oposición preparan pedidos de informes urgentes y no descartan realizar presentaciones judiciales por incumplimiento de los deberes de funcionario público contra el barón territorial de Tigre.
Este insólito episodio expone las prácticas feudales y la falta de transparencia que persisten en la gestión de los municipios bonaerenses. Mientras la comunidad de Tigre enfrenta severos problemas de infraestructura, inseguridad y la paralización de obras públicas provocada por el ajuste nacional, su intendente apela a la simulación digital para esconder viajes al exterior y gambetear los controles institucionales básicos de la democracia local.