Caso reservas de oro: Bausili reconoció que el Deutsche Bank participó en las operaciones

El titular del BCRA admitió que el Deutsche Bank intervino en el 10% de las operaciones financieras realizadas con el oro argentino durante 2025. La revelación vuelve a poner bajo la lupa el vínculo de Bausili con la entidad alemana, donde trabajó durante años, y reaviva los cuestionamientos por las operaciones que, según la AGN, provocaron pérdidas por más de US$ 1.023 millones. Además, reconoció que el BIS recibió parte del oro en Inglaterra, aunque negó que exista una cuenta del Banco Central en el Banco de Inglaterra.

El escándalo por el manejo de las reservas de oro del Banco Central sumó un nuevo capítulo después de que su presidente, Santiago Bausili, reconociera públicamente que Deutsche Bank participó de las operaciones financieras realizadas con el metal argentino durante 2025.

La admisión no es un dato menor. La entidad alemana concentró el 10% de las operaciones de cobertura del oro, en un contexto en el que la Auditoría General de la Nación (AGN) advirtió sobre pérdidas por US$ 1.023 millones vinculadas con estas maniobras.

La participación de Deutsche Bank adquiere especial relevancia por la trayectoria profesional de Bausili, quien trabajó en esa institución hasta enero de 2016. Consultado sobre el vínculo, el funcionario sostuvo que no existía incompatibilidad legal y aseguró que no intervino personalmente en la ejecución de las operaciones.

Incluso justificó la contratación de la entidad al afirmar que había ofrecido condiciones financieras más convenientes y que excluirla habría representado un costo adicional cercano al millón de dólares para el Banco Central.

Sin embargo, la explicación no despeja los interrogantes sobre los criterios utilizados para seleccionar las contrapartes, los mecanismos de control y los resultados económicos de una operatoria que involucra activos estratégicos del patrimonio nacional.

El oro argentino llegó a Inglaterra y Bausili tuvo que dar explicaciones

Otro de los puntos más controvertidos de la exposición fue la ubicación física de las reservas.

Bausili aseguró que el Banco Central mantiene 1.984.960 onzas troy de oro y negó que la entidad tenga una cuenta propia en el Banco de Inglaterra. Sin embargo, reconoció que durante 2024 una parte de los lingotes que estaban depositados en las bóvedas del BCRA fue trasladada al Banco de Pagos Internacionales (BIS), que recibió ese depósito en Inglaterra.

Según su explicación, el Banco Central conserva la titularidad económica del metal y cuenta con certificados electrónicos que acreditan sus tenencias. El BIS, por su parte, administra los activos depositados y puede acordar su entrega en distintas plazas financieras internacionales.

La distinción técnica no elimina la pregunta fundamental: ¿dónde se encuentra físicamente el oro argentino y qué garantías existen sobre su custodia y disponibilidad?

El funcionario justificó la reserva de información alegando que divulgar los detalles de los movimientos podría perjudicar las operaciones financieras del organismo. Sin embargo, la confidencialidad comercial no debería confundirse con la ausencia de controles públicos sobre la administración de las reservas nacionales.

Una pérdida de más de mil millones de dólares bajo la lupa de la AGN

La controversia también gira alrededor del resultado económico de las operaciones de cobertura realizadas sobre el oro.

La AGN informó una pérdida de US$ 1.023 millones asociada a estas operaciones durante 2025 y cuestionó aspectos de la información y documentación disponible para desarrollar sus tareas de auditoría.

Bausili rechazó esa interpretación y sostuvo que evaluar únicamente las pérdidas registradas en determinados instrumentos financieros implica analizar parcialmente una estrategia que, según su versión, permitió capturar parte de la suba internacional del metal. Afirmó que el Banco Central obtuvo beneficios equivalentes a US$ 3.500 millones entre 2024 y 2025 por la valorización y las coberturas.

Pero las explicaciones del titular del Central no cierran la discusión. La cuestión exige conocer integralmente los contratos, las contrapartes, los costos, los riesgos asumidos y los resultados efectivos de cada operación.

No se trata de una discusión contable menor: está en juego la administración de un activo estratégico perteneciente al conjunto de los argentinos.

Deutsche Bank, Bausili y una preocupante ausencia de transparencia

El reconocimiento de la participación de Deutsche Bank vuelve a colocar bajo escrutinio la relación entre los antecedentes profesionales de los funcionarios y las entidades financieras que intervienen en operaciones estatales.

Bausili aseguró que su anterior vínculo laboral no configuraba un conflicto de intereses y que su participación personal en las transacciones fue inexistente. Esa explicación deberá evaluarse junto con la documentación de las operaciones y los controles correspondientes.

Mientras tanto, siguen pendientes respuestas fundamentales sobre la localización física de las reservas, las condiciones de custodia y el resultado de las maniobras financieras.

La discusión también tiene una dimensión patrimonial y estratégica: el oro constituye una parte de las reservas internacionales argentinas y su administración requiere controles rigurosos, información verificable y rendición de cuentas.

La admisión sobre Deutsche Bank y el reconocimiento de que parte del oro fue depositado en Inglaterra agregan información relevante a una controversia que todavía no está completamente esclarecida.

El oro pertenece a todos los argentinos. Por eso, la sociedad tiene derecho a saber dónde está, bajo qué condiciones se encuentra depositado, quiénes intervinieron en las operaciones y qué resultados económicos dejaron las decisiones adoptadas por las autoridades del Banco Central.

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