Mientras el INDEC asegura que la inflación está en el 2% mensual hay un dato que no pasó desapercibido. La suba en alimentos está muy por encima de la media, lo que impacta con más fuerza a las familias de menoes ingresos. Esa situación también explica la crisis de actividad que afecta a toda la economía.
Según el relevamiento de la consultora de LCG, los alimentos y las bebidas acumularon seis semanas consecutivas de aumentos y alcanzaron una suba del 4,4% en cuatro semanas.
En ese marco, las verduras encabezaron los incrementos con 7,9%, seguidas por los panificados, cereales y pastas, con 5,9%; bebidas e infusiones, con 5,6%; lácteos y huevos, con 3,9%; y carnes, con 3,6%. Para las familias de ingresos medios o bajos, gran parte de su ingreso se destina a la compra de alimentos, por lo cual, es un impacto muy grande ese desborde en los precios. El modelo no cierra.