El intendente de Trenque Lauquen, Miguel Fernández ordenó demoler la construcción de una casa de unos vecinos de esa ciudad con el argumento de que no se encuentra debidamente perimetrada.
Sin embargo, la desesperación de la familia por detener la decisión del alcalde llevó a que madre e hijas se encadenaran para lograr detener la demolición de la construcción.
La dueña de la casa, contó a los medios que fue engañada en la compra del lote, y la vez aseguró que fue hostigada por el intendente PRO.
María Robles, junto a sus hijas Estefanía, de 19 años y Evangelina de 20, se ataron a un poste del primer piso de la construcción que además de ser su hogar pensaban construir una hostería en esa ciudad bonaerense.
La dueña contó que la inversión que realizó para construir su negocio, fue de $2.473.000, y que fue engañada por quienes le vendieron ese terreno. Por tanto, la edificación se erige sobre los metros que supuestamente había comprado.
El alcalde municipal, remarcó que él tiene “potestad de demoler lo que quiera, porque es intendente, y porque esa construcción es un cono de visibilidad a la ruta”.
Ante las amenazas por parte de mandatario municipal, la familia tomó la extrema y desesperada decisión de encadenarse a un poste, pudiéndose convertir el conflicto en tragedia.