El intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, se reunió en Casa de Gobierno con el ministro del Interior, Obras Públicas y Vivienda, Rogelio Frigerio, mientras que su par de San Martín, Gabriel Katopodis, fue recibido por el jefe de gabinete Marcos Peña, en tanto en Chaco se realizaba un encuentro de jefes comunales del Frente para la Victoria.
En declaraciones a la prensa, Insaurralde se excusó por su ausencia en la cumbre kirchnerista al señalar que no pudo viajar a Resistencia "porque tenía una agenda muy completa en Lomas de Zamora".
"Preferí desarrollar los temas por los que los vecinos me votaron", aseguró.
"Todavía no tengo la evaluación porque no he hablado aún con intendentes que hayan podido viajar. Seguramente más tarde tenga alguna evaluación", respondió cuando le consultaron sobre el encuentro de los jefes comunales del kirchnerismo, mientras que además anunció que en los próximos días conversará con la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Sobre Cristina, dijo que "es la líder natural de un proceso de 12 años que le ha dado a la Argentina grandes devoluciones de derechos y me parece que lo que debemos trabajar ahora es en un marco de unidad" aunque evitó, ante una pregunta, definirla como una eventual conductora del Partido Justicialista.
Al respecto de la reunión con Frigerio, dijo que giró en torno a temas sobre infraestructura y centros de documentación para su municipio: "Estábamos preocupados por algunas obras que estaban paralizadas y que van a continuar. El ministro se mostró muy predispuesto para trabajar en cada uno de los temas".
"Desarrollamos juntos, punto por punto, cada una de las obras de Lomas de Zamora y me llevé un compromiso más que importante para los vecinos de mi ciudad, principalmente sobre las obras hidráulicas que era el problema que Lomas venía teniendo", sostuvo.
También se mostró crítico con algunas medidas impulsadas desde el Ejecutivo Nacional, como el aumento "indiscriminado" de las tarifas eléctricas y los aumentos de agua y gas que están en estudio, aunque se mostró más duro con "la devaluación que hubo en la Argentina, que se va a trasladar al bolsillo de la gente".
"Todavía no se cerraron las paritarias y ya tuvimos aumentos sostenidos en los precios. Estoy preocupado; aunque todavía no podemos hacer una evaluación porque estamos viendo el impacto que eso tiene en los vecinos", dijo.
Por último, destacó que el rol opositor del peronismo es el de "atender las necesidades de los trabajadores y los más necesitados a los que viene desprotegiendo un modelo en la Argentina que lo hemos vivido muchos años".
"Esperamos que no suceda lo mismo con este Gobierno. Nosotros vamos a colaborar en todo lo que pensamos que sea en defensa del trabajo argentino", concluyó.