El derrotado barón del conurbano, Raúl Othacehé sigue recibiendo malas noticias, además de las denuncia que se acumulan en los tribunales de Morón por malversación de fondos, corrupción y perjuicio al erario público.
Ahora, el ex intendente perderá uno de los últimos refugios de gestión que aún tenía para contener a sus huestes, ya que en el mes de marzo, su hijo y demás funcionarios deberán abandonar la conducción de la UNO (Universidad Nacional del Oeste).
El actual intendente, Gustavo Menéndez, ya tiende puentes y negocia la posibilidad de colocar a un hombre de su riñón en la conducción de la Universidad.
La UNO representa una jugosa caja de recursos, ya que con más de $13.000 por alumno, es una de la universidades que mejor presupuesto recibe, y una de las que menos gasta, ya que su oferta académica es cuestionada por su precariedad.