En su paso por la Cámara de Diputados para explicar la situación del sector del Ministerio de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao opinó que es "tremendamente nocivo" que los investigadores se queden en la Argentina porque se crearon "condiciones adecuadas".
Uno de los emblemas de la repatriación de científicos a la Argentina, ahora parece haber cambiado de opinión y, en un hecho insólito, quiere volver a expulsarlos.
"Es un problema inverso, de rebalse, porque los investigadores no se van. Como hemos creado condiciones adecuadas, ya tienen 30 años, familia, y dicen :´¿Ahora me tengo que ir?´, ´si tengo todo acá´, ´tengo laboratorio, sigo trabajando´. Eso es tremendamente nocivo", se escuchó decir a Lino Barañao en la comisión de Ciencia Y Tecnología de la Cámara de Diputados.
Atónitos los legisladores miraban al actual ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, y el único ministro que continuó en funciones tras la salida del kirchnerismo y la llegada de Cambiemos a la Casa Rosada.
Después de casi 10 años en que regresaron al país aproximadamente 1200 científicos, cosa que el propio Barañao explicaba como orgullo de gestión, Lino no tuvo inconvenientes en explicar que "no se renuevan las líneas de cooperacion" y que "está bajando la cooperación internacional" lo cual "se refleja en la calidad de las publicaciones", y por eso pidió "fomentar que la gente se vaya".
Las declaraciones del ministro surgen en medio de una alerta en el sector ante el recorte de más de 30% en el proyecto de presupuesto destinado al Ministerio para el año que viene, que significa una caída de la partida presupuestaria de 1000 millones de pesos en términos absolutos. Justamente eso tuvo que explicar Barañao.
“Somos conscientes de que hay reducción presupuestaria en todos los ministerios, pero esto va en contra de las promesas de campaña: elevar la inversión en ciencia y tecnología al 1,5% del PBI”, advirtió en diálogo con el diario La Nación la física Susana Hernández, coordinadora del EPAC.