El presidente Mauricio Macri participó de la inauguración de un sanatorio de la obra social del gremio de los mecánicos. Más de una vez debió interrumpir su discurso por los silbidos de los presentes. El secretario general de SMATA, Ricardo Pignanelli, debió interceder para que los trabajadores cedieran con los abucheos.
"Es importante que hayamos puesto el país en marcha otra vez", dijo Macri. En ese momento fue nuevamente silbado por los empleados. Finalmente, llegaron los tibios aplausos cuando el mandatario felicitó a Pignanelli por un acuerdo firmado entre el gremio y el Estado para construir un millón de autos en 2019.